Dramática carta abierta de un vecino de San Juan de Miraflores
Dramática carta abierta de un vecino de San Juan de Miraflores
Redacción EC

Un vecino de nos envió esta carta abierta mostrando su indignación por la falta de autoridad en este distrito. Específicamente, se queja de la proliferación de cantinas que funcionan, según dice, las 24 horas durante varios días seguidos y que atraen a personas de mal vivir.

Carta abierta a la municipalidad de San Juan de Miraflores, se envía copia a los medios de comunicación y a las autoridades policiales pertinentes.
Buenos días Sr. Alcalde Adolfo Ocampo y a todas las persona a quienes llegue esta misiva. Les saluda un vecino de San Juan de Miraflores, un hijo, hermano y padre de familia como seguro lo son muchos de ustedes. Escribo esta carta con la esperanza de lograr un cambio, de lograr una respuesta y de lograr lo que yo llamo calidad de vida y no “caridad de vida”.

Vivo en la cuadra 6 de la llamada pista nueva o Salvador Allende o también la manzana 5A. A la espalda de nuestras casas -somos aproximadamente 18 viviendas-, está el sector 28 de Mayo. Estos vecinos --la mayor parte delincuentes (quiero ser claro y honesto en esto)-- han llenado de cantinas su casas. Claro, en San Juan de Miraflores es fácil plantar 4 palos, poner un eternit, sacar sillas, una radio con un enorme parlante y hacer una cantina, así de fácil, sin trámite alguno, cosa inimaginable en otro distrito pero aquí es así.

Primero, se abrieron locales de cachina, y estos nos llenaron de gente de malvivir, suciedad y muchísimo ruido. El municipio vino y luego de algunos apretones de mano (sic), simplemente se fueron, volvieron a venir, estuvieron un día haciendo guardia, se fueron y no pasó NADA, todo se abrió de nuevo y hasta el día de hoy ocupan, pistas, veredas, toman en la vía pública, agreden a las señoritas que pasan, y la autoridad no hace nada. Muchas veces bloquean la pista y cuando un patrullero quiere pasar como nadie retira los objetos, camiones, triciclos, sillas o hasta gente que toma en la calle. El patrullero retrocede y toma otro camino, a este grado de vergüenza y falta de autoridad hemos llegado.

Ahora para sumar a todo esto, se ha iniciado la apertura de cantinas. Tenemos cinco cantinas --así es señores--, en  una cuadra de 18 casas, cinco cantinas que nos atormentan de lunes a domingo, casi a todas hora desde las 7 de la mañana hasta la 1 de la madrugada; y otras 24 horas al día sacan sus parlantes a la calle a todo volumen, un volumen tan alto que nuestras ventanas y puertas retumban, nuestros niños no pueden dormir, los enfermos no pueden descansar. Estamos enfermos con esta situación y nadie hace nada, llamamos a Serenazgo y si nos hacen caso vienen y les dicen por favor bajen su bulla, viene un apretón de manos y se van. A los cinco segundos suben estos delincuentes mucho más el volumen en venganza de aquellos que llamamos a la supuesta autoridad, porque de autoridad no tienen nada.

Es muy frustrante para nosotros como vecinos llegar a casa del trabajo y ver a nuestros hijos menores con sueño, agotados por no poder conciliar el sueño dentro de su propio hogar. Como hombres queremos ir y destrozar esos locales, pero cuáles son las consecuencias si dejamos a nuestros hijos, esposas, madres y familiares en casa: que nos revienten la casa a pedradas, que los agredan o algo peor. Eso quieren nuestras autoridades, una desgracia para recién actuar.

Hemos enviado fotos, firmas, videos a fiscalización de la Municipalidad hace tres semanas y nada, la bulla es más fuerte cada vez. Reto a cualquier autoridad no solo de San Juan de Miraflores, a cualquier autoridad policial o política, a vivir aquí, a traer un fin de semana a su familia. Tenemos una pequeña iglesia evangelista que invita a los niños los domingos a pintar y a jugar, acaso es posible que estos niños vayan con el temor de que afuera hay gente ebria, ladrones, gente que orina frente a ellos y con la bulla de esos parlantes, y me va a decir la autoridad que no lo sabe, que no lo ve, ¿acaso no pasan patrulleros todos los días?, ¿o simplemente están comprados?, ¿o de qué estamos hablando?

Como ejemplo doy una dirección: MZ 05 Lt. 24 Sector 28 de Mayo, Urbanización Pamplona Alta (casa de tres pisos, los dos primeros pisos tienen fachada de mayólica color granate). Esta es la cantina más bulliciosa, no respetan nada ni a nadie. Este último fin de semana han estado con su parlante en la calle desde el viernes hasta el lunes. ¿Cómo podemos vivir así? ¿Es tan difícil hacer respetar la normativa que prohíbe los ruidos molestos, poner horarios de venta de licor, prohibir beber licor en la calle? Acaso se tienen recién que legislar estas leyes, o sí existen pero no se aplican. Esta gente grita a voz en cuello “esto es Pamplona, váyanse a Surco si quieren paz”. ¿Acaso Surco tiene una ley diferente? ¿Acaso allí no harían lo que hacen aquí? La pregunta es ¿por qué, si todos tenemos la misma ley? Queda al Municipio de San Juan de Miraflores responder. ¿Es tan difícil Sr. Alcalde regresar a tener una calle tranquila donde nuestros hijos jueguen fútbol, vóley, o monten bicicleta frente a nuestras casas, donde podamos abrir nuestras ventanas por el puro gusto de hacerlo y no vivir como en una prisión, expuestos ante la bulla y el peligro de esta pequeña calle? Tal vez para ustedes no sea nada, pero para nosotros es nuestro único HOGAR.
Gracias por su amable atención al leer esta carta.

Nota: Nos reservamos el derecho de publicar el nombre y correo electrónico del autor de la carta.

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