Andrea Carrión /

Uno de los momentos más lamentables para la médico veterinaria Sally Canales es cuando un cliente llega a la clínica cargando a su ave con las alas estiradas, desplomada en el piso de su jaula y con el pico abierto, lo que generalmente va acompañado de la frase “Uy, lo saqué a la hora del almuerzo y me olvide de meterla”.

Canales trabaja en la clínica especializada en animales exóticos, y en conversación con WUF comentó que en verano, a la semana suelen recibir unos 4 casos de aves con síntomas de ‘golpe de calor’.

El ‘golpe de calor’ es el aumento de la temperatura del cuerpo por una exposición prolongada al sol (insolación clásica) o por hacer ejercicios en ambientes calurosos o con poca ventilación, al punto que el cuerpo pierde agua y sales esenciales para su buen funcionamiento

“El metabolismo de las aves es mucho más rápido que el de los mamíferos y que los reptiles, por ende cualquier aumento de temperatura puede degenerar rápidamente en un ‘golpe de calor’ o hipertermia, lo que puede traer como consecuencia una taquicardia o un paro cardiaco”, señala Canales.

Las aves pequeñas como canarios o pericos son los más vulnerables, rara vez se logran salvar tras un ‘golpe de calor’. Mientras que las aves más grandes tienen más posibilidades de salvarse con sueroterapia y enfriando su cuerpo.

Señales

¿Cómo sé que mi ave se está acalorando demasiado? Cuando alzan un poco las alas, se erizan las plumas y respiran con el pico abierto muy acelerado, es el indicativo de que algo está muy mal y que tenemos que llevarla a la sombra inmediatamente.

El ‘golpe de calor’ puede afectar a todas las aves, pero las más pequeñas son más propensas a sufrirlo porque suelen estar en jaulas y muchas personas que las tienen como aves ornamentales, se olvidan que las dejaron en el patio bajo el sol y ahí no tienen como defenderse.

“Hay demasiada falta de información y descuido, muchos propietarios creen que son animales que deben de estar en la naturaleza y lo dejan todo el día en el jardín o el patio. Lo que no saben es que al ser criadas en cautiverio, éstas aves no están adaptadas a nuestro clima, no son como los loros o las palomas que ya están adaptados aquí”, señala Canales. “Yo les digo: ni nosotros soportamos una hora bajo el sol, imagínate un ave tan pequeña”.

Cuando son aves más grandes, pueden estar sueltas y ahí la pasan mejor porque pueden buscar sombra, pero incluso esas aves pueden ser víctimas del calor. Canales explica que en ocasiones agentes de Serenazgo llevan a la clínica aves rapaces, cernícalos u otras aves que normalmente andan libres con síntomas de golpe de calor.

“Los encuentran agitados y con las alas extendidas debajo de un árbol. Intervenimos y le aplicamos su hidroterapia, vitaminas, regulamos su temperatura y una vez recuperados, los liberamos y se van volando tranquilos”, dice la especialista.

Recomendacione

-En días de mucho calor, no sacarlos a la terraza soleada, mejor ponerlos en un lugar fresco y ventilado de la casa, y lejos de corrientes de aire para evitar posibles resfriados.

-Procurar tener siempre lleno su plato de agua fresca.

-Ellos suelen bañarse en verano, así que también es importante tener un recipiente grande y lleno de agua fresca para que puedan refrescarse y asearse. Si es de las aves a las que no les gusta agua, mojar sus plumas con spray. En invierno no lo recomendamos porque pueden bañarse muy tarde y se pueden enfermar.

-En caso note síntomas de acaloramiento, brindarle un poco de agua fresca, sin forzarla, y dejar que la tome. También se puede usar un ‘spray’ (atomizador) para echarle agua a su cuerpo o mojarle la espaldita con un algodón con agua fresca hasta llegar a la veterinaria.

-El propietario debe de estar bien informado cuando tiene aves ornamentales que han sido reproducidas en cautiverio y que no son oriundas del Perú pues no se adaptan a este clima.

EL DATO

Las plumas actúan como antenas receptoras de calor. Por ejemplo, cuando hace mucho frio las plumas se erizan para poder captar la radiación del calor y mantener el cuerpo caliente y en verano éstas captan mas rápido el calor.