Módulos Temas Día

Más en Noticias

Tarpuy siembra esperanza a mascotas de bajos recursos

Médicos, docentes y animalistas unen esfuerzos para darle vida a una posta veterinaria social al sur de Lima

Por Andrea Carrión / WUF

Corina es uno de los tantos motivos que mantienen abiertas las puertas de Tarpuy. Hace poco más de un año, la posta veterinaria recibió a esta perrita luego de ser encontrada en un basural casi muerta y colmada de gusanos. Recién después de una semana empezó a reaccionar tras un intenso tratamiento con baños medicados, suero e inyectables.

Casos como éste aparecen más seguido de lo que doctores y rescatistas quisieran, afortunadamente aquí la mayoría de clientes son perros y gatos de aquellos pobladores que adoran a sus mascotas y que finalmente han encontrado un lugar donde puedan atenderlos gratis o a costo social.

La posta está ubicada en la segunda zona de las Delicias de Villa, parte de un asentamiento humano inmenso que colinda con Chorrillos. El médico veterinario Jesús Chanamé es el director de este oasis de asistencia social y asegura que la necesidad es interminable.

“Las principales barreras son el dinero y la falta de información. Por ejemplo, tenemos un gravísimo problema con la densidad poblacional de perros y gatos. En este lugar cuando alguien dice medio en broma ‘acá hay más perros que gente’, casi está en lo cierto”, asegura el Dr. Chanamé.

La Posta Veterinaria Social Tarpuy es un modelo de trabajo social que nació hace poco más de 2 años tras un convenio entre la Universidad Científica del Sur y la ONG Animalistas Sin Fronteras (ASF). Solo el año pasado sirvieron a más de 900 mascotas de la zona gracias a la ayuda de docentes y estudiantes de veterinaria de dicha universidad.

“Esto está pensado para gente que realmente no puede pagar, no busca competir con el colega que tiene su clínica. Quienes vienen aquí no son clientes de nadie, si no vienen aquí, simplemente dejan a sus mascotas sin atender pues no cuentan con los medios”, asegura Chanamé. 

Control natal seguro

Una de las grandes soluciones a la sobrepoblación de perros y gatos es la esterilización (hembras) y castración (machos). Sin embargo, en Tarpuy –que significa sembrar- tienen reglas estrictas para realizar estas cirugías ya que, paralelamente, hay médicos veterinarios que realizan campañas de esterilización por pocos soles y, según Chanamé, no cumplen con todos los requisitos necesarios para garantizar su bienestar.

El especialista explica que entre el 10% y 20% de problemas relacionados con estas intervenciones quirúrgicas son por las secuelas de los post operatorios, resultado de hacer un trabajo masivo de esterilización.

“Cuando hacemos una operación acá, lo hacemos con todas las medidas de cuidado y asepsia, análisis previos y con la mejor medicación pre y post operatoria. Se trata de minimizar el riesgo. Tratamos de mentalizar a nuestros médicos y estudiantes ‘si vas a dar algo de ti, que sea lo mejor’. Por más que nuestro trabajo sea gratuito, no tiene que ser de menor calidad o lo que me sobra... Ahí hay una pugna entre los veterinarios porque unos dicen ‘hay que hacerlo bien’ y otros dicen ‘peor que no se haga’”, señala el especialista.

¿Y dónde está el gobierno en todo esto?

“Hay tanto que pedirle al gobierno. Yo fui decano del Colegio Veterinario de Lima, vocal del Consejo Nacional de Veterinaria, he tenido oportunidad de conversar con diferentes funcionarios en agricultura, salud y educación y la respuesta es casi siempre la misma: ‘Está bien, está bonito su proyecto, es lo ideal, pero hay que priorizar, doctor’, dicen. Como una vez me dijo una alcaldesa ‘Aquí tenemos problemas de delincuencia, inseguridad y usted preocupándose por los perritos, doctor’”, comenta.

Para este médico veterinario que lleva 29 años en la actividad, tanto en Tarpuy, como en su salón de clase como en su clínica privada, atender esta realidad no solo es ‘preocuparse por los perritos’, va más allá pues también es un serio problema de salud pública.

“Y está demostrado. Aquí no más ya hay 98% de infestación de garrapatas. La garrapata también transmite enfermedades y la erliquia, por ejemplo, puede pasarse a los humanos, además de ácaros, parásitos, etc. Y tenemos cifras, estudios que lo demuestran, pero las autoridades no le prestan la debida atención”, indica Chanamé.

Las propuestas para empezar a generar un verdadero cambio van desde crear normas reales hasta educar a la población.

“La solución es interdisciplinaria: educación, cultura, economía, salud... es complejo y a largo plazo. Falta mucho todavía por hacer. El machismo que hay, por Dios, eso de ‘a mi perro no lo va a castrar, a mi perra sí puede esterilizarla’ es constante. Hay que cambiar esa mentalidad trabajando, educando y haciendo reglamentos que regulen e impidan. Lo más importante es desarrollar campañas que creen consciencia”, señala Chanamé. “Culturalmente tenemos un gran reto, pero los idealistas y soñadores morimos en ese propósito, como el colibrí, aunque sea llevando una gotita para apagar el incendio”.

TARPUY: sus protagonistas

Dr. Jesús Chamamé - médico veterinario y docente

Gino Montoya - médico veterinario y docente

Dra. rosario Ramírez - médico veterinario y docente

Jocelyn Galarreta - interna, estudiante de veterinaria

Alessanra Orlandini, Kiara Ortega y Ariana Barberena - estudiantesde veterinaria

La posta no sería lo mismo sin Norma Rojas, administradora, encargada de los animales rescatados y de las campañas de esterilización, y pobladora de la zona.

Tarpuy siginifica sembrar

La posta Tarpuy se inició hace un par de años con donaciones, como una iniciativa de la rescatista Sonia Aranguren de Animalistas Sin Fronteras, luego se sumó la Universidad Científica del Sur. Hace más de 20 años, ese local empezó como una asociación cultural con talleres de baile, ludoteca, bazar, gimnasio, biblioteca. Luego hubo una cuna. Hoy atiende a las mascotas de la zona de familias de bajos recursos.

Buscan hogar

Negrita y Corina

Negrita y Corina, ambas en adopción. (Fotos: Mia Jochamowitz)

Antes de llegar a Tarpuy, Negrita vivía con un hombre que lavaba carros en La Victoria. Fue rescatada desnutrida y con ceguera total consecuencia de la erliquia, enfermedad transmitida por la garrapata. Luego de 3 meses de tratamiento, recuperó la visión al 100%. Se le calcula 1 año de edad.

A Corina se le encontró en un basural llena de gusanos y moribunda. Hoy está perfectamente sana y se le calcula 3 años de edad.

Cholitto y Tad

Cholitto y Tad, ambos en adopción. (Fotos: Mia Jochamowitz)

Cholitto fue rescatado con el ojo drenando. Tiene cataratr y se puede operar, pero no hay dinero suficiente para costear la cirugía. Es un adulto mayor, la operación sería para darle calidad de vída.

Tad es uno de 3 gatitos que fueron enrecatados e Pachacamac. A la madre la aventaron preñada al río, la sacaron del agua, parió y botaron a los gatos. Felizmente rescatistas los llevaron a Tarpuy y se quedaron con la condicion de que trajeran comida y arena cada quincena.

Cale y Polly

Cale y Poli, ambas en adopción. (Fotos: Mia Jochamowitz)

A ambas las botaron en un basural en Vista Alegre de Villa. Hay mucha  queg al verlos con sarna, los tiran como basura, incluso siendo cachorros. Con tratamiento y mucho amor han superado la sarna y están sanas.

Vale aclarar que Tarpuy no es un albergue para mascotas, es una posta veterinaria que da atención gratuita a familias de la zona.

Para más información, comunicarse con Norma Rojas al 910157389 o al 6106400 anexo 257, o ingresar a su sitio de Internet haciendo click aquí

Leer comentarios ()

Hoy en portada

Subir
Fotogalerías