JUAN SALDARRIAGA V

El proyecto elaborado por el Ejecutivo para despolitizar y modernizar a Petro-Perú, abriendo hasta el 49% de su capital social a inversionistas privados, será implementado cuando la estatal haya asegurado una buena parte de los US$2.730 millones que debe destinar a la modernización de la refinería de Talara.

“Ello ocurrirá en el 2015 o 2016”, asegura Alonso Segura, presidente del equipo especial de seguimiento de las inversiones, creado por el Ministerio de Economía para destrabar los proyectos de inversión privada y pública.

El funcionario precisó que la apertura de capital no será inmediata debido a que la valorización actual de la petrolera estatal no permitiría colocar sus acciones a precios interesantes. “Este es un proceso que tomará su tiempo. No es una cosa que se hace en un instante con solo firmar un decreto”, refirió Miguel Palomino, director gerente del Instituto Peruano de Economía (IPE).

El economista explicó que será muy difícil que los operadores privados se asocien con una empresa como Petro-Perú que tiene todos los problemas que aquejan a una entidad estatal; en especial, las presiones políticas y el cumplimiento de metas que no son dictadas con el objetivo de generar rentabilidad.

“El mercado sabe eso, y es por ello que será bien complicado que paguen, inicialmente, un precio alto por las acciones que serán privatizadas”, señaló.

De allí la importancia de transformar radicalmente Petro-Perú para que se comporte, lo más posible, como una empresa privada.

“La apertura de capitales privados implica la imposición de un buen gobierno corporativo que permitirá que Petro-Perú obtenga mayor autonomía, capacidad económica y técnica, y claridad suficiente para identificar los futuros proyectos que le permitirán agregar valor a la empresa”, opinó Anthony Laub, socio del estudio Laub Quijandría.

A su entender, la decisión adoptada por el Ejecutivo desvanece cualquier indicio de integración vertical, pues “no se direccionará a Petro-Perú para que haga o deshaga en un determinado sector”, sino que la alentará a competir en igualdad de condiciones con las empresas privadas.

EN EL LEGISLATIVO La propuesta de privatizar Petro-Perú será presentada hoy en el Congreso de la República, conjuntamente con el Proyecto de Modernización de la Refinería de Talara (PMRT).

El documento incluye una disposición que prohíbe a la estatal distraer sus inversiones en otros proyectos que no sean la modernización de la refinería; al menos mientras esta se construye.

Si el proyecto de ley es aprobado, la construcción del PMRT podría comenzar en el primer trimestre del 2014 y ser concluido en el 2017. Durante ese lapso, la estatal estará imposibilitada de dedicarse a otros proyectos.

“Eso significa que se ha cancelado su participación en la exploración y explotación de hidrocarburos [‘upstream’]”, refirió el experto en hidrocarburos Carlos Gonzales.

En efecto, Petro-Perú no podrá intervenir en la licitación de lotes ‘off shore’ (mar adentro). Tampoco podrá participar en la próxima licitación de veintiséis lotes en la selva, y se verá obligada a cancelar, asimismo, su derecho a participar en la explotación de los cinco lotes petroleros de Talara, cuyos contratos fueron extendidos por diez años más.