Últimas noticias

Archivo El Comercio

/ NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.

Lima, 28 de julio de 1821: así era la Lima que recibió a Don José de San Martín en el año de la Independencia

Este nuevo espacio dominical reconstruye historias y costumbres del pasado y nos permite reflexionar sobre el Perú. Hoy viajamos a la Lima de 70 mil habitantes que recibió al libertador.
“San Martín ingresó a Lima sin combatir y, como era su deseo, respaldado por la invitación del cabildo”. (Ilustración: Giovanni Tazza)

Héctor López Martínez

3/1/2021 18H5 - ACTUALIZADO A 3/1/2021 18H5

En 1821 Lima contaba con una gran Plaza Mayor y numerosas plazuelas; 300 calles de castizos y pintorescos nombres; cerca de 4.000 casas; 54 iglesias, monasterios y conventos; un teatro; una universidad y, también, un cementerio –reciente, moderno–, verdadero adelanto en beneficio de la higiene y salubridad. La también llamada Ciudad de los Reyes estaba rodeada por la muralla que había mandado levantar, en el siglo XVII, el virrey duque de la Palata, y tenía nueve portadas: Martinete, Maravillas, Barbones, Cocharcas, Santa Catalina, Guadalupe, Juan Simón, Monserrate y la del camino al Callao. Esta última era la más importante y hermosa.

Para el general patriota Guillermo Miller (1795-1861) Lima tenía aire oriental. “El aspecto que presenta al ponerse el sol –dice en sus Memorias– es grandioso y sumamente interesante; oculto ya en el ocaso y el valle casi en obscuridad, aún sus rayos hieren a través y reverberan sobre las majestuosas cúpulas de la ciudad…”. Miller alaba los balcones de madera, numerosísimos y hermosos, que le sugieren que nuestra ciudad tenía “un cierto aspecto árabe”. Mas no todo era positivo. Las calles estaban mal alumbradas, rústicamente empedradas y en algunas se percibía un constante mal olor.

En contraste –siempre a través del relato de Miller–, era “precioso” el paseo existente en la extremidad oriental del populoso barrio de San Lázaro –al otro lado del río–, el cual tenía “más de media milla de largo que domina y da vista al río”. La llamaban “la Alamedita Nueva” y por allí discurrían los limeños rumbo a la Plaza de Acho. Otro paseo frecuentadísimo era la Alameda de los Descalzos, “muy bonita, adornada con varias fuentes”. Por las noches el encontradero propicio era la Plaza de Armas. Grupos nutridos llenaban los portales, donde los dueños de los cafés colocaban bancas y sillas para la comodidad de sus clientes. Allí se tomaba horchata, helados, limonada y se comía toda suerte de dulces mientras se animaban las tertulias hasta hora muy avanzada.

—La causa de la libertad—

En 1821 Lima contaba aproximadamente con 70.000 habitantes. Pocos meses antes del 28 de julio de ese año una severa epidemia de cólera había diezmado a la población que recién se reponía de sus crueles estragos. Junto a la aristocracia blasonada, económicamente poderosa aunque reducida en número, estaban los mestizos, las “castas” –policromía étnica–, que era el grupo más numeroso, los religiosos y religiosas, escasos indios y un importantísimo número de esclavos negros. ‘Plebe’ –escribió Alberto Flores Galindo– fue un término usado con frecuencia para denominar a esa masa disgregada que era el pueblo de las ciudades. ¿Qué volumen alcanzó la plebe en Lima que presenció la proclamación de la Independencia? No hay cifras seguras pero debieron ser aproximadamente unas 35.000 personas

Otro marino, el escocés Basil Hall (1783-1844), dice que en todas las gentes había desasosiego y perplejidad ante los nuevos acontecimientos. Pero resultaba obvio que cambios de carácter tan radical produjeran dudas y, como también dice Hall, “era de esperarse que la alarma e indecisión llenasen todos los pechos”. Por eso tiene tanto mérito el manejo político de la situación que efectuó el general San Martín. No forzó, en ningún momento, la opinión de los limeños y supo esperar sosegadamente hasta que, como escribió Aurelio Miró Quesada Sosa, la ciudad se le entregó “con la naturalidad y la alegría de una fruta madura”.

San Martín ingresó a Lima sin combatir y, como era su deseo, respaldado por la invitación del cabildo. Mas era de vital importancia “implantar el sentimiento de la Independencia” entre el grueso de la heterogénea población y, con tal propósito, decidió realizar la ceremonia de la proclamación de la misma con la mayor solemnidad y el boato de las grandes ocasiones virreinales, ya que mediante ella asociaba definitivamente a los habitantes de la capital a la causa de la libertad. José A. de la Puente Candamo escribió que el 28 de julio de 1821 fue una hora feliz y de grandes esperanzas para San Martín y los limeños. Mas quedaba todavía un difícil camino por recorrer hasta el día del triunfo rotundo y decisivo de Ayacucho, el 9 de diciembre de 1824.

MIRA TAMBIÉN...

Conforme a los criterios de

Saber más

Google

News
Sigue a El Comercio en

Google

News

TAGS

Bicentenario

Contenido Sugerido

Contenido GEC

Los expertos en psicología coinciden: quienes necesitan demasiado de los demás para sentirse bien, tienen apego ansioso y requieren validación externa

El Comercio

Erich Fromm, psicoanalista, sobre el amor: “paradójicamente, la capacidad de estar solo es la condición indispensable para la capacidad de amar”

El Comercio

Cita del día, Confucio, filósofo chino: “Dormí y soñé que la vida es belleza; desperté y descubrí que la vida es deber”

El Comercio

Cita del día, Mario Benedetti, poeta: “Y para estar total, completa, absolutamente enamorado, hay que tener plena conciencia de que uno también es querido, que uno también inspira amor”

El Comercio

Erich Fromm, psicoanalista, sobre las parejas: “El amor inmaduro dice: ‘te quiero porque te necesito’. El amor maduro dice: ‘te necesito porque te quiero’”

El Comercio

Los expertos en psicología coinciden: quienes necesitan distraerse todo el tiempo no están aburridos, sino que pueden reprimir emociones sin darse cuenta

El Comercio

Te puede interesar:

Museo Itinerante del Bicentenario de América abre sus puertas en Lima

Perú y EE.UU.: la historia de 200 años de alianza, inversión y cumbres presidenciales | CRONOLOGÍAS

El hito de la Independencia del Perú que todos los años pasa desapercibido

Estas son las 8 monedas del Bicentenario que valen hasta 20,000 dólares: ¿tienes alguna de ellas?

Más en Archivo El Comercio

El gran chorro de 1941: la obra histórica que apagó la sed de Miraflores y otros distritos del sur de Lima

Lima en tranvía: historia, fotos e impacto 61 años después de su último viaje

Señor de los Milagros: así era la procesión en la Lima de los años 20 y ahora vuelve a las calles este 19 de octubre |FOTOS

Iron Maiden volvió al Nacional: así fue la noche en que la Bestia despertó Lima en 2009 | FOTOS

Panamericana Televisión: así nació el Canal 5 que transformó la TV peruana en los años 60 | FOTOS

Así fue Caminos del Inca de 1970: historias, ganadores y fotos exclusivas del rally más duro del Perú

Ver más de Archivo El Comercio
Do Not Sell My Info
Privacy Settings