El pasar del tiempo repercute ciertamente, y de manera natural, en la vida de las personas que deben incluir en su dieta diaria, una serie de alimentos recomendados, y no ultraprocesados. Con respecto a precisamente los productos de alto procesamiento que representan más de la mitad de la energía dietética total consumida en países de altos ingresos como Canadá y el Reino Unido, resulta importante destacar lo revelado por parte de científicos estadounidenses, y entorno al vínculo existente entre ellos y el tabaco tras comparación realizada.
A diario, las personas del mundo consumen variados productos e insumos, siendo los alimentos ultraprocesados aquellos que fabricados industrialmente, figuran como los menos recomendados para ingesta, y más aún si lo combinas con el hábito de terminar fumando.
En relación a la comida chatarra, por ejemplo, y el tabaco, investigadores de las universidades de Harvard, Duke y Michigan, mediante artículo publicado en la revista Milbank Quarterly, revelan entorno a su diseño, comercialización y distribución, que ambos comparten ciertas características, y por ello requieren una regulación acorde con los riesgos de salud pública a los cuales figuramos expuestos.
“Estos productos no son simplemente alimentos modificados, son el resultado de un diseño meticuloso para maximizar el placer, el consumo y la rentabilidad a través del procesado industrial“, remarcan Ashley Gearhardt, Kelly Brownell, y Allan Brandt como científicos que además hacen hincapié en las consecuencias negativas ligadas a la ingesta de productos ultraprocesados y propio tabaquismo que el cuerpo humano muchas veces no puede terminar resistiendo.
Científicamente, diversos estudios validan la importancia de ingerir alimentos que contienen proteínas, minerales y diversos nutrientes, pero cuando incorporamos aquellos con pocos beneficios, empiezan a surgir desórdenes cuyas características terminan acelerando la llegada de la vejez conforme transcurren los años.
En ese sentido, hoy pasaremos a compartirte información relacionada a precisamente el envejecimiento que si bien experimentamos como parte del ciclo natural biológico, tiende a acentuarse luego de consumir ciertos productos marcados por la acumulación de azúcares, exceso de sodio también, y las denominadas grasas trans que terminan obstruyendo nuestras arterias y aumentan el riesgo de cardiopatía coronaria.
A continuación, y gracias a datos contenidos en la revista científica Ageing Research Reviews, repasamos los nombres de los alimentos que originan el aligeramiento de la vejez como tal, y repercute directamente en la piel:
- Las bebidas con alto contenido de azúcares, por ejemplo, provocan el rápido envejecimiento a medida que las células se van extinguiendo también por el excesivo consumo de pasteles, golosinas, y envasados.
- Productos ricos en grasas saturadas, azúcares añadidos también y sodio que terminan acelerando la vejez como tal debido a la presencia de aditivos en sopas enlatadas o deshidratadas, fideos empaquetados “instantáneos”, margarinas, papas fritas, gaseosas, entre otros.
- Considerada como el principal enemigo del organismo, estos compuestos artificiales nocivos nos aportan solamente calorías vacías enmarcadas en alimentos fritos y productos de panadería industrial como galletas saladas y bizcochos.
Asimismo, la Clínica Antiaging Madrid revela que tanto el café como conservantes y además el alcohol, tienen efectos deshidratadores cuya afectación influye negativamente en funciones hepáticas, por ejemplo, provocan la pérdida de elasticidad, tonificación de la piel, y originan también la aparición de las arrugas prematuras.
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