“Hay 8 millones de hectáreas deforestadas”

Entrevistamos a Fabiola Muñoz, directora ejecutiva del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor)

“Hay 8 millones de hectáreas deforestadas”

Para Muñoz es imprescindible que los temas ambientales se mantengan en el ojo público, más allá de la COP 20. (Sandro Medina)

 

La COP 20 puso los temas ambientales en la agenda pública, pero hay mucho más por hacer. Así lo dijo Fabiola Muñoz, directora ejecutiva del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor), en diálogo con El Comercio. “Al año se pierden 113 mil hectáreas, y la Amazonía es la zona más vulnerada. Por ello urge poner en práctica mayores estrategias para atenuar este problema”, indica.

—La deforestación no cesa en el país. ¿Se podrá detener?

Nuestra Amazonía es la zona más golpeada con este tema. La gente quiere cambiar el uso de los grandes bosques que tenemos, porque no saben cómo hacer rentables estas extensiones naturales sin dañar todo el ecosistema que existe en su interior. Y la ganadería como la minería son los principales responsables de que,hasta el momento,tengamos 8 millones de hectáreas deforestadas.

—¿Qué alternativas hay? 

Se van a implementar estrategias de manejo del bosque natural para revalorar el bosque a pie. Para ello se está promoviendo el trabajo con los agricultores mediante las medidas nacionales de mitigación apropiadas.

—¿Cuáles son los planes inmediatos?

La promoción del incremento de plantaciones forestales en el país y el manejo adecuado del bosque natural. Este último tiene que ver con el aprovechamiento racional de la madera –la shiringa, la castaña–, así como también de la fauna silvestre, a través del ecoturismo. Se pueden ejecutar muchas actividades rentables en la Amazonía sin vulnerar el ecosistema. 

—Eso demandará mucho esfuerzo también del sector privado y la academia...

Por supuesto. Ambos tendrán que formar parte del plan. Varios de nuestros trabajos deberían tener el sustento de los investigadores peruanos, y para ello estamos trabajando al respecto con el Concytec. Es así que lanzaremos dos programas priorizando la línea de investigación: forestal maderable y fauna silvestre. Hubo cierto distanciamiento con la academia, pero reconocemos su labor, por lo que hemos tendido nuevos puentes de comunicación con los investigadores.

—¿Qué lecciones obtuvieron de las consultas previas con las comunidades indígenas? 

La Ley Forestal y de Fauna Silvestre  fue aprobada en el 2011, pero hace falta el reglamento respectivo. Por ello, entre otras acciones, se hicieron consultas previas. Varias de ellas manifestaron puntos interesantes como no querer vivir solo de la madera. Ha sido valioso recoger las diferentes voces. 

—Estos cambios no solo pasan por temas legales...

Exactamente. Tiene que haber un cambio de la propia población y así erradicar la tala de árboles para desarrollar una agricultura o ganadería poco rentable perjudicando nuestros bosques.