Jaime Saavedra: “Estamos hipotecando el futuro de los chicos”

El ministro adelanta respuestas a los congresistas que piden interpelarlo y defiende la continuidad de reforma universitaria

Cabalgar sobre dos gobiernos –ya lleva más de 3 años en Educación– ha vuelto a Jaime Saavedra un blanco de denuncias de irregularidades y de apetitos interpelatorios. (Foto: Alessandro Currarino / Video: El Comercio)

Fernando Vivas

No solo los enemigos de la Ley Universitaria quieren arrinconar contra el pizarrón a Jaime Saavedra, el ministro de Educación. Son varios frentes los que alientan su interpelación y una sola gran razón la que esgrimen quienes, como el presidente en mensaje a la nación, lo quieren al pie del cañón: la continuidad de la reforma educativa en manos de un técnico de dos gobiernos. Le digo, para entrar en materia, que este puede ser un ensayo para el match congresal que le espera. E ironiza: “No seas malo, tendrías que insultarme”.

—El 5 de diciembre conoceremos los resultados de las pruebas PISA.
La última vez éramos los últimos, pero éramos el país que más había mejorado.

—¿Se anima a hacer una apuesta sobre cuánto habremos ascendido?
No, porque la OCDE es muy pulcra al anunciar la prueba. Lo que sé es que hemos mejorado.

—Se le ha planteado una interpelación luego de la compra de S/146 millones en computadoras, que se habrían pagado a testaferros de una funcionaria [Ruth Vilca].
Uno separa al funcionario y lo hemos hecho. No teníamos evidencia ni indicios de nada raro en esas compras, ni sabíamos de la investigación de la fiscalía. Nos molesta mucho que exista corrupción en el sector.

—Ha subido el presupuesto y ha subido la rapiña.
Nos hemos preocupado de eso, pero lamentablemente ha pasado y nos indigna. Vamos a colaborar con la fiscalía y ya oficiamos a la contraloría para que analice todas las compras que estamos haciendo.

—Preocupó que usted dijera que las compras eran regulares a pesar de la corrupción. Debemos presumir que no lo han sido.
Por eso hemos pedido que se investigue. Nosotros trabajamos con los procesos del Estado, por eso usamos esa modalidad del convenio marco, que estandariza las compras de computadoras, sillas, papel, en todo el Estado.

—Y ahora tenemos evidencia de que en Servir [el servicio público que contrató a Vilca] se cuelan funcionarios corruptos y en el convenio marco se cuelan proveedores iguales.
Es un trabajo permanente asegurarnos de que estas cosas no pasen. Si es un acto delictivo, al margen de que haya o no un perjuicio al Estado, hay que preocuparse. La anticorrupción es importante para el sector Educación por el concepto de integridad.

—O sea, no es lo mismo robar en el cuartel a que roben en el colegio.
Para mí no es lo mismo, estamos hipotecando el futuro de los chicos. Tenemos que enseñarles integridad, desde no tirar la cáscara al suelo hasta no robar un chicle.

—Y también enseñarles a prevenir y no dejarse sorprender. Ustedes han pecado de inocentes.
Por eso, te cuento una denuncia [con papeles en la mano]. Nosotros transferimos a gobiernos locales presupuesto para construir colegios. Hemos escuchado que había sujetos que decían “yo soy amigo de tal”, yo consigo que te hagan el colegio. Hasta que enviamos cartas a las municipalidades aclarando que no hay pagos por solicitar obras y que nos informen si alguien se los pide. Alguien se animó a dar nombres y tenemos pruebas grabadas.

—¿Me puede dar un nombre?
Hay un ex funcionario del Minedu y un ex congresista, Juvenal Silva. El martes hicimos la denuncia.

—Valga la denuncia. Pasemos al espinoso tema de los Juegos Panamericanos. Usted los heredó. ¿Abrazó con convicción la idea de que Lima sea sede o no le entusiasmó?
Por un lado es un reto complejo, por otro lado es una gran oportunidad para el país. Como en APEC, es ponerse en el centro de atención.

—Brasil sufrió el parto de los montes, Roma no quiso ser sede.
Sí, pero los casos de Londres y Toronto han sido bastante positivos. Hay variedad de experiencias. Autoridades de Río y Toronto me decían que siempre es un proyecto controversial, porque el deporte despierta pasiones. Ya estamos embarcados.

—¿Cree que el deporte esta íntimamente asociado a la educación?
Están asociados en el currículum. Hemos regresado la educación física a las escuelas públicas desde hace dos años.

—Le confieso que odié la educación física y no la sentí como un aporte sino un lastre en mi formación. La veo como una imposición que es hasta fuente de ‘bullying’.
Yo tampoco era de los más deportistas en el colegio, pero sí creo que vida sana y actividad física son importantes y hay que dar oportunidades a los chicos con talento deportivo. No todos van a ser campeones, pero hacer deporte te da un conjunto de valores útiles, como trabajo en equipo, perseverancia, manejo del éxito y del fracaso.

—Ya que hablamos del currículum, ¿por qué es usted agente de una ideología que pone en peligro a la familia?
[Sonríe] La ideología de género me la tendrían que explicar. Lo que sí puedo decir es que queremos que nuestros chicos aprendan e interioricen la igualdad de género. No es que chicos y chicas sean iguales, sino que deben tener los mismos derechos y oportunidades. No podemos decir que las niñas tienen que ser enfermeras y profesoras –ahora, si lo quieren ser, fantástico–, pueden ser bomberas, astronautas o lo que quieran.

—Y si los chicos quieren jugar con muñecas y las chicas con tractores.
En buena hora. En los colegios especiales, en los internados, hay más mujeres que hombres. Lo que sí está mal es que hay más deserción escolar en nuestras chicas y en parte se debe al embarazo adolescente, que no se está reduciendo.

—Entonces, la educación sexual tiene que ser parte del currículum.
Tiene que serlo, las que pagan las consecuencias son las chicas porque ellas son las que desertan.

—Volviendo a los Panamericanos. ¿Admitiría que se concentró en la educación y lo ganó el calendario?
Acabamos de sacar un decreto para llegar a julio del 2019. Hay un tema que diferencia este proyecto público de cualquier otro. La fecha está inscrita en piedra.

—Hay otros asuntos incómodos. Se ha difundido una conversación en la que trata con dureza a Francisco Boza. ¿Estaba justificada la dureza?
Es una conversación del señor Francisco Boza con terceros en la que se refiere a conversaciones conmigo. He conversado 3 o 4 veces con él. Sí he podido tener una conversación de ese tipo y me parece totalmente natural. Lo que sí me mortificó mucho es que la conclusión de ese audio sea “el que maneja la banda es el señor Saavedra”. Eso es una barbaridad. Sí ha habido problemas con el Comité Olímpico Peruano [COP], que es una entidad privada, por lo tanto a su jefe no lo puedo remover. Lo que sí puedo hacer es fiscalizar el uso de las subvenciones que recibe. No han rendido cuenta apropiadamente de ellas y hemos iniciado acciones ante el Poder Judicial.

—¿Allí se incluye el pago por el plan maestro para los juegos?
Hicieron uno por su cuenta que no tiene nada que ver con el plan maestro que estaba definiendo la comisión organizadora de los Panamericanos.

—Hablemos de la Ley Universitaria. Todos los involucrados dicen que es perfectible.
Lo digo yo también.

—Entonces, podrían negociar y conciliar todos.
Yo no diría negociar, sino perfeccionar la ley. Ya hemos iniciado reuniones con rectores de universidades privadas, públicas, estudiantes.

—¿Cambiarían el consejo directivo de la Sunedu sin que sean todos rectores, pero sí algunos como piden los que se oponen?
Hoy hay mucha independencia porque el consejo directivo no responde a mí. Yo solo manejo el voto de la superintendenta, no porque le diga cómo votar, sino porque puedo removerla. Se podría hacer que ni siquiera pueda removerla, como la SBS. Ok, eso no es terrible. Lo que sí me parece terrible son dos cosas que están en los proyectos de ley que se están planteando. Una es que el consejo directivo esté conformado por rectores.

—El gato de despensero.
Es lo que ha pasado en los últimos 30 años en el Perú y no ha sido malo, ha sido un desastre.

—Quienes plantean eso también dicen que su propuesta es perfectible.
A ver cuán perfectible es. Otra cosa que me preocupa es que dicen que el ministerio no es el órgano rector. Si hay un órgano rector es porque hay una política. Como país necesitamos tener una política sobre la universidad peruana.


—Y no podemos separar la educación escolar de la superior.
No solo eso sino que tenemos que decirle como país a la universidad, no importa si es pública o privada: tú vas a formar no solo profesionales sino ciudadanos responsables del futuro del país, tú no estás dando un servicio cualquiera, vas a usar 5 años preciosos de la vida de un joven y si los usas mal, no solo lo estás estafando, estás estafando al país.

—¿Y les podemos decir “estas son las profesiones que necesitamos”, o eso limita el derecho a elegir?
Puedes orientar y lo estamos haciendo. Hay un observatorio que se llama Ponte en Carrera y se puede ver cómo les va a los chicos que egresan de cada universidad y cada carrera. No se está yendo contra la autonomía de la universidad, eso es falso, ellos saben que es falso, que es mentira.

—¿Esos “ellos” a los que alude son los que fuerzan su interpelación?
En un diagrama de Venn puede haber una intersección, pero ese análisis político se los dejo a ustedes. El punto central es que yo como ministro, o la Sunedu, no le puedo decir a la universidad qué carreras dicta, qué profesores las dictan, cómo las dictan, cuál es la malla curricular de esas carreras. Es más, en la carrera de educación, donde el sector público es el gran demandante de profesores, yo quisiera que las universidades incrementen sus estándares. Hoy es la carrera en la que es más fácil entrar, a diferencia de los países que la ‘han hecho’ en educación. Pero no les puedo decir a los rectores ni de las públicas ni de las privadas que reciben subsidio de todos los peruanos, porque no pagan IGV, “cambia tus estándares”. Les puedo decir “me parece que cambies”.

—¿Qué sintió cuando le dijeron que el presidente lo iba a respaldar en un mensaje a la nación?
Fue parte de una conversación del Gabinete. Ese acto de respaldo fue saliendo de la reunión [del Consejo de Ministros]. Me pidieron que explique lo que pasaba. En la discusión política que siguió fueron más activos mis otros colegas.

—¿Y el presidente tomó la decisión?
El presidente tiene un rol muy activo en esas discusiones. En los consejos [de ministros] tenemos una parte que es aprobación de normas, de reglas, presentación de informes; y hay una parte que es de discusión política. Y tenemos un primer ministro muy ordenado, así que podemos acabar a la hora del almuerzo.

—Tiene más de 3 años de ministro. ¿Le ha pasado por la cabeza irse a descansar y asegurarse de que las políticas de Estado continúen con otros?
Este es un cargo político, en cualquier momento, desde el día uno, uno sabe que puede dejar de ser ministro por la razón que fuera. No solo por temas ligados al Congreso. Uno está mentalizado para eso. Continué porque me di cuenta de que el presidente ve esto como una política de Estado y no de forma lírica. Ahora ya nos lo estamos tomando en serio, estamos invirtiendo más, tenemos varias líneas de acción como la revalorización de la carrera docente, un nuevo currículum que incluye la educación física, las artes, 5 horas de inglés, avance más rápido en educación inicial, colegios de alto rendimiento. Estamos en el camino correcto, pero tenemos que seguir recorriendo esa senda por muchos años. El salario docente ha subido 44% en los últimos 4 años, pero el sueldo promedio todavía es S/2.000. Estamos en la dirección correcta, estamos avanzando, pero es como si hubiéramos subido los primeros mil metros de una montaña de 8 mil metros.

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