A solo horas de la toma de la residencia del embajador japonés, el entonces coronel José Williams Zapata fue convocado por sus superiores. Él, que fungía de jefe del Estado Mayor de la Primera Brigada de Fuerzas Especiales, recibió el encargo de liderar el equipo que buscaría liberar a los rehenes.
Comando del Ejército ingresa a la réplica de la residencia del embajador Aoki, construida en el distrito de Chorrillos. (Foto: El Comercio)
Aunque en ese momento imperaba la incertidumbre, la opción de la vía militar se preparó desde el inicio. Al día siguiente de la toma, en Chorrillos ya se había empezado a construir una réplica de la residencia. También se comenzó a evaluar la manera de ingresar en la casa, y se definió finalmente el uso de túneles subterráneos.
El fracaso de las negociaciones que se realizaban en Canadá y el rechazo de los terroristas al ofrecimiento de Fidel Castro de escapar a Cuba fueron el principal precedente de la operación, que se llevó a cabo el martes 22 de abril a las 3:23 p.m.