El mayor pendiente

“Si el Ejecutivo quiere aplausos y reconocimiento, este último indicador es al que deberían prestarle atención con suma urgencia”.

Conforme a los criterios de

Saber más

A algunos miembros del actual gobierno no pareció agradarles que se les recordara que ciertos “logros” económicos destacados por la presidenta Dina Boluarte en su extenso mensaje por Fiestas Patrias son, en realidad, resultado de la labor ejecutada y liderada por el Banco Central de Reserva (BCR) en los últimos años, luego de que la inflación en el ámbito nacional alcanzara niveles máximos y las expectativas inflacionarias se encontraran bajo presión. Unos días atrás, en conversación con “RPP noticias”, el primer ministro, Eduardo Arana, pidió que no se le reste mérito al Ejecutivo por el rol que ha jugado en la reactivación de la economía, más allá de la labor “remarcable” del banco central, y recordó que nuestra economía depende del equilibrio de dos aristas claves: la monetaria, a cargo del BCR, y la fiscal, resguardada por el Ministerio de Economía y Finanzas.

Pues bien, tomando en cuenta las declaraciones del jefe del Gabinete, es justo reconocer el rol del gobierno en el ámbito económico y no pecar de mezquinos en algunos aspectos importantes: aunque Boluarte inició su gestión con el pie izquierdo, con la economía contrayéndose al cierre del 2023 y la inversión privada registrando su tercera mayor caída en los últimos 20 años, el desempeño de los diversos indicadores de la demanda interna mejoró de forma importante a lo largo del 2024. Esto permitió a la economía retomar una senda de crecimiento más estable hacia este último año. Es cierto, también, que una mayor predictibilidad le abrió paso a un mejor clima de negocios, lo que se reflejó en el retorno de la confianza empresarial (las expectativas sobre la economía a tres meses) a terreno optimista.

Sin embargo, sería un error conformarse con el estándar mínimo que el país requiere para progresar y reducir la pobreza. La economía peruana aún crece por debajo de su potencial, desaprovechando recursos y mecanismos que podrían acelerar las inversiones que tanto necesita el país. De hecho, gran parte del crecimiento del PBI en lo que va del 2025 se sostiene en factores externos favorables, como la mejora de los términos de intercambio. Esta situación ha impulsado las proyecciones para el año ligeramente por encima del crecimiento de 3%; una noticia positiva que, no obstante, depende de elementos ajenos al control del Poder Ejecutivo.

En el ámbito fiscal, por otro lado, no hay nada que celebrar. El Perú ha incumplido la meta de déficit por dos años seguidos, y aunque los mayores ingresos fiscales de este 2025 permitirían reducir el nivel de déficit hacia el cierre de este período anual, todo apunta a que este sería el tercer año consecutivo en el que se volvería a incumplir la regla fiscal. ¿Para qué se pretende que el déficit fiscal podría llegar al 2,2% del PBI al cierre del año si casi ninguna proyección−ni siquiera la del BCR− considera que estamos en capacidad de cumplir la meta?

Si el Ejecutivo quiere aplausos y reconocimiento, este último indicador es al que deberían prestarle atención con suma urgencia.

*El Comercio abre sus páginas al intercambio de ideas y reflexiones. En este marco plural, el Diario no necesariamente coincide con las opiniones de los articulistas que las firman, aunque siempre las respeta.

Más en Columnistas

¿Qué cambio real implicaría crear un marco legal para que las organizaciones criminales sean declaradas organizaciones criminales?

¿Es necesario que Lima tenga un sistema de alcantarillado y desfogue especial por las lluvias?

Mucho más que un secuestro

El síndrome Morrocoy y sus consecuencias

Nada sobre las exoneraciones tributarias

Agroexportaciones superan US$15 mil millones, visita papal proyecta impulso turístico y senador Morales critica injustificadamente a Velarde en sesión de ratificación

Contenido GEC

Contenido GEC

Contenido GEC