Después de permanecer durante más de un siglo como una propuesta que parecía imposible de concretar, un ambicioso proyecto de infraestructura finalmente comenzó a convertirse en realidad en Sudamérica. Se trata de la construcción de un enorme túnel submarino que promete cambiar por completo la forma en que millones de personas se movilizan diariamente entre dos ciudades clave de Brasil, además de impulsar la economía y mejorar las operaciones de uno de los puertos más importantes de América Latina. Durante décadas, la iniciativa enfrentó obstáculos políticos, económicos y administrativos que retrasaron su avance en numerosas ocasiones, pero ahora el esperado plan ya cuenta con un contrato firmado y una millonaria inversión destinada a transformar el transporte en la región. A continuación, te contamos todos los detalles.
El proyecto que volvió a captar la atención internacional es el Túnel Santos-Guarujá, una gigantesca infraestructura submarina que conectará las ciudades de Santos y Guarujá, ubicadas en el estado de Sao Paulo, en Brasil. Esta obra fue planeada durante décadas y recién ahora logró avanzar gracias a la firma de un contrato que permitirá iniciar su construcción.
El túnel tendrá una longitud aproximada de 1.5 kilómetros y contará con cerca de 870 metros bajo el agua, atravesando el canal del Puerto de Santos, considerado uno de los terminales portuarios más importantes de América Latina.
El proyecto contempla una infraestructura preparada para soportar un alto flujo vehicular y mejorar la conexión entre ambas ciudades. El túnel contará con tres carriles por sentido para facilitar el tránsito diario y disminuir la congestión que actualmente afecta a miles de personas.
Además del paso para vehículos, la obra incluirá una pasarela para peatones y ciclistas. También tendrá una galería técnica destinada a sistemas de mantenimiento, iluminación y otros servicios necesarios para el funcionamiento del túnel. El contrato firmado considera que la empresa responsable administre y conserve la infraestructura durante los próximos 30 años.
Actualmente, miles de ciudadanos enfrentan largos tiempos de viaje para trasladarse entre Santos y Guarujá. Muchas personas dependen de ferris y rutas congestionadas que pueden demorar cerca de una hora en momentos de alta demanda. Con la construcción del túnel, el trayecto podría reducirse a solo algunos minutos.
La obra busca aliviar el tráfico en una de las zonas más transitadas del litoral brasileño y mejorar el desplazamiento diario de más de 2 millones de personas. Además, permitirá agilizar el movimiento de mercancías vinculadas a las operaciones portuarias, un aspecto clave para fortalecer la economía de la región.
La inversión prevista para este gigantesco proyecto asciende a unos R$6800 millones, equivalentes a aproximadamente 1300 millones de dólares. Debido a su magnitud, la iniciativa es considerada una de las mayores apuestas de infraestructura realizadas en Brasil en los últimos años.
Aunque en algunos casos fue presentada como el primer túnel submarino de Sudamérica, especialistas señalan que será el primer gran túnel submarino marítimo construido en Brasil.
Las autoridades estiman que el túnel podría entrar en funcionamiento en 2031 si los trabajos avanzan según el cronograma previsto. Durante el periodo de construcción, se calcula que el proyecto permitirá crear alrededor de 9000 empleos directos e indirectos, según informa Diario Uno.
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