¿Te sientes asediado por llamadas desconocidas que interrumpen tu día a día? No eres la única persona. Las llamadas “spam” son una táctica común empleada por estafadores que buscan vulnerar nuestras defensas y sustraer información confidencial para obtener beneficios ilícitos. Afortunadamente, existen estrategias efectivas para blindar tu teléfono y protegerte de estas amenazas. A continuación, te mostraremos cómo tomar el control de tu dispositivo y fortelecer tu privacidad.
Ante el constante riesgo de llamadas fraudulentas, la mejor defensa es la prevención. En primer lugar, es importante recomendarte que evites responder llamadas de números desconocidos y, bajo ninguna circunstancia, brindes información sensible, ya que esta puede ser utilizada para cometer algún delito informático.
No obstante, si te ves en la necesidad de responder alguna llamada, te sugerimos configurar tu número como privado, ya que es una medida eficaz para reducir las llamadas no deseadas. Al ocultar tu información, reduces significativamente las posibilidades de recibir llamadas de telemarketing y estafas, que suelen ser una invasión a tu privacidad.
Para ocultar tu número de teléfono y evitar llamadas no deseadas en un dispositivo Android, sigue estos pasos:
Para volver privado tu número de teléfono en un Iphone, sigue este procedimiento:
Los ciberdelincuentes utilizan diversos canales como WhatsApp, páginas web y servicios de correo electrónico para llevar a cabo sus estafas. Estos medios son ideales para ellos debido a la gran cantidad de información sensible que intercambiamos en esas plataformas, como documentos, archivos multimedia y datos financieros.
Una de las tácticas más utilizadas por los ciberdelincuentes es la suplantación de identidad, donde se hacen pasar por amigos, familiares o empresas legítimas para ganarse nuestra confianza. Al hacerse pasar por entidades confiables, pueden llevar a cabo actividades maliciosas como el hackeo de sistemas, según informa la revista Semana.
Las modalidades de robo no son exclusivamente virtuales, sino que también se pueden dar de manera física y presencial. Por ejemplo, existe el método del Laso libanés, un aparato que se coloca en la ranura para las tarjetas de los cajeros automáticos y que las retiene. Los delincuentes aprovechan para acercarse a la víctima y pretender ayudarlos.
Pero, en realidad, su objetivo es obtener datos importantes de las personas, como su DNI o hasta la clave de su tarjeta. Es en este punto que, si la persona se retira, ellos aprovechan para sacar la tarjeta y realizar retiros con los datos que acaban de obtener.
Contenido GEC
Contenido GEC