“Sin considerar esas provisiones, la utilidad neta del Grupo hubiera sido de US$ 4.5 millones”, dijo Graña y Montero. (Foto: GEC)
“Sin considerar esas provisiones, la utilidad neta del Grupo hubiera sido de US$ 4.5 millones”, dijo Graña y Montero. (Foto: GEC)
/ MANUEL MELGAR
Redacción EC

El Grupo reportó pérdidas por US$265 millones explicado, principalmente, por el deterioro de la inversión en el Gasoducto Sur Peruano () y el pago de la reparación civil por el caso y “Club de la Construcción”.

La compañía indicó que para el cálculo de la cifra se tuvo en cuenta la inclusión del monto adicional de reparación civil producto del acuerdo preliminar de colaboración eficaz con la Fiscalía.

Asimismo, se tuvo en cuenta la provisión por la estimación de la posible exposición de la demanda del año 2017 en Nueva York (Class Action).

“Sin considerar esas provisiones, la utilidad neta del Grupo hubiera sido de US$4,5 millones”, señaló Graña y Montero en un comunicado.

La constructora peruana señaló que las provisiones de las pérdidas tienen efectos contables “que no afectan la caja de la compañía, ni la continuidad de los proyectos del Grupo”.

La constructora peruana refirió también que el EBITDA del año pasado alcanzó un total de US$193 millones.

“El monto de nuevos contratos adjudicados durante el 2019 fue de US$977 millones. Esto permitió alcanzar un total de backlog y negocios recurrentes de US$2.094 millones, lo que representa aproximadamente 1,7 años de ventas para el Grupo”, mencionó.

Graña y Montero continuó con su plan de reducción de la deuda financiera durante el 2019, con lo que logró una disminución del 18% respecto del cierre del ejercicio 2018. De este modo, la deuda se redujo de US$633 millones a US$519 millones.

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