La salud pública bajo amenaza, por Judit Rius Sanjuan

Las empresas farmacéuticas podrían podrían cobrar precios más altos por períodos más largos.

La salud pública bajo amenaza, por Judit Rius Sanjuan

(Foto: AFP).

Con el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés) posiblemente en su fase final de negociación –tratado comercial entre Estados Unidos y otros 11 países de la cuenca del Pacífico, entre las que se encuentra el Perú–, el tiempo se acaba para modificar algunas de las disposiciones perjudiciales que representan una amenaza directa a la disponibilidad futura de medicamentos y vacunas asequibles para millones de personas.

Como organización médico-humanitaria internacional e independiente que brinda asistencia de emergencia en más de 60 países, Médicos Sin Fronteras (MSF) está profundamente preocupada por el impacto que este acuerdo de largo alcance pueda tener en la salud pública de los países donde la organización trabaja, y más allá también.

Millones de personas no tienen acceso a los medicamentos y las vacunas esenciales que necesitan. Una de las razones es que los precios de los medicamentos y vacunas se están incrementando considerablemente, especialmente para países considerados de ingresos medios o altos como el Perú y muchos en América Latina. Los gobiernos deberían intentar cerrar la brecha en la falta de acceso a medicinas y deberían introducir normas y estrategias que reafirmen un imperativo de salud pública, incluida la promoción de la competencia. 

En su forma actual, el TPP amenaza con hacer la situación mucho peor y con restringir el acceso a medicamentos asequibles para millones de pacientes y proveedores de atención médico-humanitaria como MSF. Si bien las negociaciones se han mantenido en secreto, versiones filtradas indican que las normas de propiedad intelectual propuestas en el TPP darán a las empresas farmacéuticas monopolios más duraderos sobre los medicamentos de marca. Es decir, las empresas podrán cobrar precios más altos por períodos más largos de tiempo y sería más difícil para los países facilitar la producción local o importar medicamentos genéricos más baratos, que son vitales para la salud de las personas. Además, podrían crearse más barreras para acceder a los datos de los ensayos clínicos para una nueva clase de medicamentos llamados biológicos. 

En julio del 2013, MSF envió una carta abierta a todos los jefes de gobierno, ministros de Salud y principales negociadores de los países involucrados, expresando nuestra preocupación en relación con el impacto que las disposiciones del acuerdo pueden tener en cuanto al acceso a medicamentos y salud. En esta carta advertíamos que, a menos que algunas de las disposiciones perjudiciales se eliminasen, el TPP podría convertirse en el acuerdo comercial más dañino para el acceso a medicamentos que hayamos conocido. Dos años después, nuestras preocupaciones permanecen en gran medida. 

Por ejemplo, el TPP propone bajar los estándares de patentabilidad y exigir la concesión de patentes secundarias para las modificaciones a los tratamientos existentes, incluso en ausencia de un beneficio terapéutico para los pacientes (una práctica conocida como “perennización” de patentes). El acuerdo también impondría un período de exclusividad más prolongado y sin precedentes de los datos clínicos necesarios para demostrar la seguridad y eficacia de los medicamentos y vacunas que son productos “biológicos”. Ambas disposiciones perpetuarían los monopolios y prevendrían la competición de genéricos, haciendo que los medicamentos y las vacunas sean más caros por más tiempo. Otras disposiciones propuestas en el TPP, incluyendo la extensión de los plazos de las patentes, la vinculación de patentes con los registros sanitarios, la exigencia de nuevas formas de observancia de la propiedad intelectual, y la solución de controversias inversionista-Estado con la creación de tribunales supraestatales, son igualmente preocupantes desde la perspectiva de la salud pública y del acceso a los medicamentos.

Estas polémicas disposiciones del TPP afectarán a todos los países, ricos y de bajos ingresos, poniendo en peligro lo que ya se ha logrado en salud pública, aumentando el coste farmacéutico y poniendo la vida de millones de pacientes en riesgo.

En unos pocos días los ministros de los 12 países en negociación, incluidos los representantes del Gobierno de Perú, se reunirán en Hawái para intentar concluir la negociación del TPP. Es un momento crítico en que se podrían hacer compromisos políticos. MSF está haciendo un llamamiento público y advierte entonces una vez más sobre la importancia de rechazar las normas nocivas que ponen en peligro el acceso a los medicamentos y a garantizar la protección de la salud pública.