Qué verEn la casa de Miriam Valencia, en Miraflores, la Navidad se despliega a través de todos sus ambientes. Cada diciembre, desde hace 35 años, transforma su hogar en un mapa minucioso donde la historia del nacimiento de Jesús dialoga con la artesanía peruana y una fe que no conoce fronteras. Armar todo le toma cerca de dos meses. Desarmarlo, otro tanto.
En la casa de Miriam Valencia, en Miraflores, la Navidad se despliega a través de todos sus ambientes. Cada diciembre, desde hace 35 años, transforma su hogar en un mapa minucioso donde la historia del nacimiento de Jesús dialoga con la artesanía peruana y una fe que no conoce fronteras. Armar todo le toma cerca de dos meses. Desarmarlo, otro tanto.
MIRA: “Quería poder bailar Beyoncé sin quitarme la esencia flamenca”: la historia de Bravata, el grupo de danza peruano que se volvió un fenómeno viral
“Acá no hay nada al azar”, dice. En total, son cerca de 350 nacimientos los que forman parte de su colección. Muchos llegaron como regalos. Otros guardan historias personales, despedidas, viajes, o duelos. “Cada nacimiento tiene algo detrás. A veces alegría, a veces pena. Pero todos tienen sentido”, explica Miriam.
El Perú aparece en decenas de versiones. Hay nacimientos chinchanos de rostros morenos; trujillanos, donde el Niño descansa sobre caballitos de totora; limeños, enmarcados por balcones virreinales; y andinos, donde la llama y la alpaca sustituyen a la vaca y el burro.

Nacimientos de diversas procedencias son parte de la colección de Miriam Valencia, una contadora que arma cerca de 350 nacimientos en su casa de Miraflores. (Foto: Giancarlo Shibayama/ GEC)

Nacimientos de diversas procedencias son parte de la colección de Miriam Valencia, una contadora que arma cerca de 350 nacimientos en su casa de Miraflores. (Foto: Giancarlo Shibayama/ GEC)

Nacimientos de diversas procedencias son parte de la colección de Miriam Valencia, una contadora que arma cerca de 350 nacimientos en su casa de Miraflores. (Foto: Giancarlo Shibayama/ GEC)

Nacimientos de diversas procedencias son parte de la colección de Miriam Valencia, una contadora que arma cerca de 350 nacimientos en su casa de Miraflores. (Foto: Giancarlo Shibayama/ GEC)

Nacimientos de diversas procedencias son parte de la colección de Miriam Valencia, una contadora que arma cerca de 350 nacimientos en su casa de Miraflores. (Foto: Giancarlo Shibayama/ GEC)
Las piezas están hechas de piedra de Huamanga, cerámica de Catacaos y de elementos inimaginables como semillas, frutas, botellas, velas o panca de choclo. También hay nacimientos del mundo: africanos, hindúes, árabes, latinoamericanos, europeos. Algunos diminutos; otros complejos y monumentales.

Durante años, Miriam pensó que la Navidad había terminado para ella tras la muerte de su padre, ocurrida días antes de Nochebuena. Con el tiempo, entendió lo contrario. “La procesión va por dentro, pero uno puede seguir dando alegría”, comenta. Por eso, abre su casa cada diciembre.
Más que una colección, lo que ha construido las últimas décadas es un paisaje de costumbres y creencias, armado pieza por pieza, donde la creatividad y el ingenio conviven con la tradición navideña.
- A Machu Picchu con amor: tres cusqueños destacados comparten sus mejores recuerdos de la ciudad inca
- Blanca Chávez y El Rocoto: la historia de la mujer que desafió a su esposo y al machismo de los 80 para llevar la auténtica cocina arequipeña a Lima
- ¿Te cuesta ver un video completo y tienes urgencia de revisar tu celular? Puedes tener el síndrome del ‘popcorn brain’ y así debilita tu cerebro
- Susana Farro, la joven diseñadora peruana que convierte redes de pesca, escamas y algas marinas en alta costura
- El nuevo sabor de Paracas: así es Vaivén, la propuesta de Renzo Miñán donde la pesca más fresca es la protagonista
NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.



















