Por Celeste Pérez

Susana Farro no conectó con la moda en la niñez como muchos otros diseñadores. Antes de crear piezas que hoy despiertan curiosidad, reflexión y admiración, la joven talento empezó estudiando Arquitectura. “Sin embargo, en el camino me di cuenta de que en vez de ver documentales sobre el tema, siempre terminaba viendo biografías de Karl Lagerfeld, desfiles y otras producciones sobre textilería”, recuerda. Esa revelación la llevó a cambiar de carrera, acabando por descubrir un mundo donde arte, cuerpo y territorio podían encontrarse: la moda.