La respuesta contra la transmisión del virus continúa en 68 zonas sanitarias de siete provincias congoleñas, incluyendo la oriental Ituri, epicentro del brote, y Ubangi del Sur (noroeste).

Según las cifras más recientes del gobierno publicadas el jueves, se han reportado 6.843 casos, incluidos 3.310 fallecimientos.

El gobernador del estado de Warrap, Bol Wek Agoth, informó de la muerte de diez soldados del Ejército, seis policías y cuatro civiles, un niño de 11 años entre ellos.

Según el último boletín publicado por el Ministerio de Comunicación congoleño, con datos recopilados hasta el 20 de agosto, la tasa de letalidad se sitúa actualmente en el 47,6 %.

El número de muertes alcanza los 2.476 y el de casos confirmados ya supera los 5.200, lo cual convierte a este brote en el segundo con más víctimas mortales de la historia después del de 2014-2016 y en el de más rápida expansión

José Alberto Suárez, de 55 años, dirigía tres cadenas de Telemundo en Florida y viajaba como turista cuando ocurrió el accidente en Kenia.

Michele Sensi-Contugi y su esposa Stephany Hollihan murieron junto a otras cinco personas tras estrellarse un helicóptero en el condado keniano de Samburu.

El resultado era ampliamente esperado, ya que Hichilema, en el poder desde 2021, se enfrentó a 13 contrincantes encabezados por un exministro provincial, Brian Mundubile.

Los equipos de rescate recuperaron 25 cuerpos durante la jornada del sábado, elevando a 72 el número de víctimas mortales del accidente ocurrido en el lago Kariba.

El brote de ébola en el este de la República Democrática del Congo deja 2.184 muertos y supera los 4.600 casos, mientras el virus se extiende a seis provincias.

El ferri RIDA transportaba más pasajeros de los permitidos cuando volcó en el lago Kariba; las autoridades continúan buscando desaparecidos.

El brote, originado en Ituri, registra una tasa de mortalidad de 45,9% y ya se acerca al saldo de la epidemia de 2018-2020.

El brote, concentrado en cinco provincias, registra una letalidad del 45,5 % y ya es el mayor de la historia de la República Democrática del Congo.

El brote de ébola en el este de la RDC suma 4.053 casos y se convierte en el mayor registrado en el país.

La reciente problemática migratoria del enclave español en África ha reavivado viejos temores y generado un escenario de desconfianza. Reportes de espionaje, acusaciones de instrumentalizar la migración y rivalidades políticas son parte de un complejo rompecabezas en la relación entre el país ibérico y Marruecos.

Marruecos confirmó que unas 40.000 personas llegaron a la frontera con Ceuta y reportó 11 fallecidos durante la crisis migratoria.

El brote de ébola en la República Democrática del Congo ya deja 1.621 fallecidos y se convierte en el segundo con más contagios de la historia del país.

Ante el puesto fronterizo, militares y guardias civiles españoles indican la salida el sábado por la mañana a un flujo continuo de personas, la mayoría muy jóvenes.

El foco se encuentra en Ituri, provincia del noreste fronteriza con Sudán del Sur y Uganda, que concentra cerca del 90% de los casos, según la OMS.

La ciudad autónoma amaneció este sábado con una espesa niebla y con grupos de jóvenes que seguían cruzando la frontera hacia Marruecos, bajo la atenta mirada de militares y agentes de la Guardia Civil.

Ante el aumento constante del número de cadáveres recuperados, se habilitó un espacio en el puerto de la ciudad española norteafricana para dar cabida a los cuerpos, a la espera de su identificación.

El brote declarado en mayo ya deja 3.532 casos confirmados y 1.556 fallecidos, con riesgo de expansión considerado alto en África subsahariana.

Resultado de estos brotes puntuales de violencia ha sido el incendio de un autobús a unos cientos de metros del paso fronterizo, cuyas causas se desconocen, y que no ha dejado víctimas.

Con los de este jueves, se elevan a 45 el número de migrantes localizados sin vida en aguas del litoral de Ceuta en lo que va de año, de ellos hasta 26 en el presente mes de julio.

El brote de ébola en la República Democrática del Congo suma 3.360 casos confirmados y mantiene en alerta a las autoridades sanitarias por su expansión.

Las autoridades completaron 42 días sin nuevos contagios y dieron por terminado el brote, mientras el ébola sigue causando miles de casos en la vecina RDC.

El brote de ébola en la República Democrática del Congo supera los mil fallecidos y mantiene una elevada transmisión en cinco provincias.

El jefe de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió la semana pasada que el brote, en el último mes, “se ha expandido más rápido que cualquier brote previo” de ébola.

El brote de ébola en República Democrática del Congo suma 967 fallecidos y mantiene una transmisión comunitaria activa en cinco provincias.

El brote ya deja 893 fallecidos en cinco provincias del este de la RDC, mientras Uganda avanza hacia el fin de su emergencia sanitaria.

El incendio se registró en una sede clínica de la Fundación Childhood, ubicada en el municipio de Mohammedia, en Argel, donde continúan las labores de extinción y rescate.

En sólo dos meses, recordó la organización, el brote de ébola -decimoséptimo que afecta a la RDC- se ha convertido en el tercero más grande y en el de más rápido crecimiento de todos los registrados hasta la fecha.

Las autoridades intensificaron las deportaciones mientras buscan contener la migración irregular y frenar la violencia xenófoba en el país.

La epidemia más mortífera acaecida en RD Congo dejó cerca de 2.300 muertos, de un total de 3.500 casos, entre 2018 y 2020.

Las protestas contra migrantes africanos irregulares alcanzaron este martes su punto álgido, al coincidir con la fecha límite fijada por grupos antiinmigración para que los indocumentados abandonen el país.

El Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) de la RDC confirmó 1.003 casos y 254 fallecimientos, lo que supone una tasa de letalidad del 25,3 %.

La organización alerta que el pico de contagios aún no se ha alcanzado y denuncia graves dificultades para diagnosticar y contener la enfermedad.

La OMS advirtió que el brote de ébola continúa extendiéndose en el este de la República Democrática del Congo, impulsado por la movilidad de la población y las dificultades para controlar la enfermedad.

Las manifestaciones contra la construcción de un centro de cuarentena para ciudadanos estadounidenses expuestos al ébola derivaron en enfrentamientos, arrestos y denuncias de abuso policial.

La mayoría de pacientes sospechosos fueron descartados tras pruebas médicas, mientras se restablecen vuelos hacia la zona más afectada del brote.

“La realidad actual es que nadie conoce la verdadera magnitud y gravedad de este brote. Cada día se notifican nuevos casos sospechosos, pero cientos de muestras siguen sin analizarse”, advierte la organización.

“Este país tiene una amplia experiencia en la lucha contra el ébola y ya lo ha vencido 16 veces”, destacó Tedros Adhanom Ghebreyesus.

La RDC, uno de los países más pobres del mundo, declaró el 15 de mayo un nuevo brote que afecta a su vasto territorio de más de 100 millones de habitantes.

Mientras algunos países endurecen controles fronterizos, la OMS insiste en que no hay motivos para imponer restricciones generales de movilidad.

La investigación apunta a un incendio provocado mientras las autoridades analizan las causas de una de las peores tragedias escolares recientes del país.

Autoridades señalaron que hasta ahora se han registrado más de 1.077 casos sospechosos desde que se declaró el brote el 15 de mayo y 246 muertos.

Un devastador incendio en un internado femenino de Kenia deja al menos 16 estudiantes fallecidas y reabre el debate sobre la seguridad escolar.

Este pequeño país del este de África ha registrado siete casos de la variante Bundibugyo del virus del ébola desde que se identificó un brote en RDC el 14 de mayo.