Celeste Pérez

El orgullo del Perú por sus surfistas es incomparable. Las olas de su litoral han retado y potenciado el talento de figuras como Sofía Mulanovich, Lucca Mesinas, Miguel Tudela y Daniella Rosas. Todas estrellas. Pero nuestro país no solo es pionero por sus victorias. El Perú destaca también por ser el primer país del globo con un sistema legal creado específicamente para la protección de sus .

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Es un sistema legal que no muchos conocen, pero que deberían. Las olas generan beneficios deportivos, culturales, económicos y ambientales, y que el Perú sea referente en la conservación de estos espacios, es algo que tendríamos que difundir y conocer más”, comenta Carolina Butrich, coordinadora de la campaña Hazla por tu Ola y especialista en gestión de proyectos de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA).

Fue en el año 2000 que se aprobó la Ley 27280, Ley de Preservación de las Rompientes Apropiadas para la Práctica Deportiva, que, posteriormente, fue reglamentada en diciembre de 2013, mediante el Decreto Supremo 015-2013-DE. Esto llevó a la creación del Registro Nacional de Rompientes (Renaro), que establece que las rompientes inscritas en dicha lista sean legalmente protegidas. De momento, son 43 las olas que cuentan con esta garantía, desde Huanchaco a la Costa Verde, pasando por Punta Hermosa y San Bartolo.

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“Algo que se ha logrado con todo el movimiento de protección de olas en el país, ha sido articular a diferentes actores que no están usualmente vinculados. Desde la Marina de Guerra del Perú hasta la Federación Nacional de Tabla, la sociedad civil, los pescadores y los usuarios que disfrutamos del mar. Eso es algo interesante”, agrega Butrich.

Hazla por tu ola

En 2015 se lanzó la campaña Hazla por tu Ola, vigente hasta hoy, organizada por la SPDA (Sociedad Peruana de Derecho Ambiental) y Fenta (Federación Nacional de Tabla), con el fin de impulsar la conservación de olas en el país a través de la recaudación de fondos que cubran los estudios batimétricos que requieren las olas para ser inscritas en el Registro Nacional de Rompientes (Renaro). 

HIJOS DEL MAR

Las olas del Perú son de clase mundial. “En Chicama, se encuentra la izquierda más larga del mundo”, cuenta con admiración Carolina respecto de esa imponente ola. Y no solo es un punto importante para el desarrollo de talentos en el surf, sino también un incentivo en asuntos de turismo internacional y nacional. Según Hazla por tu Ola, esto contribuye de manera significativa a la economía año tras año, con un aproximado de US$45 millones al año, por turismo de surf en el país.

Asimismo, Butrich destaca que al proteger una rompiente no solo se está garantizando el cuidado de una ola, sino que también se asegura la conservación de ecosistemas marinos y sus entornos. Sobre el desarrollo de actividades como la pesca artesanal, subraya que no está prohibido, pero que por protección los muelles deben ser construidos respetando la rompiente.

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La idea no es bloquear proyectos. Por ejemplo, en el caso de los desembarcaderos de los pescadores artesanales, se impulsa a que se hagan con una planificación que tome en consideración las rompientes como factor importante, construyéndolos con un análisis que no perjudique tanto a las olas como a los pescadores”, indica.

Se encuentra al sur de Lima en la playa Punta Hermosa, uno de los balnearios más concurridos y que atrae a los amantes del surf. Además, es el destino que vio crecer a estrellas como Analí Gomez, Joaquin del Castillo y Sofia Mulanovich. Pico alto es sinónimo de olas de buenas dimensiones, forma y tamaño, pues pueden llegar a alcanzar los 10 metros de altura. Foto: El Comercio
Se encuentra al sur de Lima en la playa Punta Hermosa, uno de los balnearios más concurridos y que atrae a los amantes del surf. Además, es el destino que vio crecer a estrellas como Analí Gomez, Joaquin del Castillo y Sofia Mulanovich. Pico alto es sinónimo de olas de buenas dimensiones, forma y tamaño, pues pueden llegar a alcanzar los 10 metros de altura. Foto: El Comercio

Para que una ola sea registrada en RENARO, es necesario presentar un expediente técnico a la Marina de Guerra del Perú. Ello incluye estudios de batimetría, que pueden ascender a 5 mil dólares por ola. Además, el que más personas se involucren en el proyecto promueve la recaudación de fondos para estas actividades, así como también anima a que todos en la comunidad se sientan verdaderos guardianes de sus olas.

“Las personas que saben del registro pueden velar por el cumplimiento de esta ley. Eso es algo que da orgullo, pues nos pasa mucho en el día a día, cuando recibimos llamadas y correos de personas que están a lo largo de la costa y se comunican con nosotros cuando hay una amenaza a una rompiente inscrita”, concluye Butrich. Para conocer más, y ponerse en la piel de un guardián del litoral, puede ingresar a . //


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