En el mercado de las bebidas sin alcohol, los fabricantes utilizan diversas etiquetas que nos dan una idea de los efectos que tienen estos refrescos en nuestro organismo. Así, existen las llamadas bebidas energizantes, que al tener como componentes la cafeína y la taurina brindan una sensación de vitalidad, sobre todo en personas que han realizado actividades agotadoras y necesitan mantenerse despiertas.

Sin embargo, en opinión de la doctora Ada Torrealva, especialista en neurofisiología y miembro de la Sociedad Peruana de Neurología, calificar de “energizantes” a estas bebidas es una equivocación.

“Estas bebidas no son energizantes sino estimulantes y tienen un efecto directo sobre el sistema nervioso central, pues crean una falsa sensación de energía”, explica Torrealva.

El psicólogo clínico Milton Rojas, coordinador del programa Lugar de Escucha del Centro de Información y Educación para la Prevención del Abuso de Drogas (Cedro), manifiesta que estas bebidas suelen estar asociadas a los jóvenes, quienes las toman por lo general en fiestas, en medio de la diversión, y las combinan a veces al alcohol.

Del mismo modo —manifiesta Rojas— están ligadas a las práctica de ciertos deportes como los de aventura. “Indudablemente, es un error de información, dado que esta sustancia, por su estructura cafeínica, es un estimulante, mas no un rehidratante”.

Ambos especialistas coinciden en que en las personas sanas, el consumo debe ser moderado.

ES PREFERIBLE HACER DEPORTE “Las personas que tienen un estilo de vida saludable, que practican ejercicios, descansan lo suficiente y tienen una dieta balanceada no necesitan tomar las llamadas bebidas energizantes para sentirse llenos de energía a lo largo del día”, asegura Alfredo Eskenazi, neurólogo de la clínica Ricardo Palma.

“Esta costumbre ha sido adquirida, recientemente, por los jóvenes y adultos que tienen múltiples actividades y casi no duermen por cumplir sus compromisos, lo que reduce considerablemente sus fuerzas”.

“Por ello necesitan una inyección de vitalidad para sentirse despiertos. Antes de crear un hábito de consumo de estas bebidas, es aconsejable realizar ejercicios con regularidad, comer saludable y dormir ocho horas, a fin de recuperar las energías gastadas durante el día y mantenernos fuertes”, recomienda el especialista.

PARA TENER EN CUENTA Entre los efectos del consumo moderado se puede nombrar: aumento del nivel de actividad y la conciencia; también pérdida del apetito y de la necesidad de sueño.

Los especialistas recomiendan que niños, ancianos, personas con tratamiento psiquiátrico o con males cardíacos y mujeres embarazadas deben evitar consumir estas bebidas.

Si es estudiante no utilice los energizantes para mantenerse despierto toda la noche estudiando, es contraproducente. El descanso es importante para la salud.

Si va a consumir el producto, lea antes las indicaciones del envase. Ahí encontrará cuál es la cantidad recomendable de latas que puede tomar.