Foto aérea tomada el 3 de noviembre de 2021 muestra un proyecto de generación de energía fotovoltaica y eólica instalado sobre las aguas de pesca en el poblado de Sheyanghu, distrito de Baoying de la ciudad de Yangzhou, provincia oriental china de Jiangsu. (Xinhua/Li Bo)
Foto aérea tomada el 3 de noviembre de 2021 muestra un proyecto de generación de energía fotovoltaica y eólica instalado sobre las aguas de pesca en el poblado de Sheyanghu, distrito de Baoying de la ciudad de Yangzhou, provincia oriental china de Jiangsu. (Xinhua/Li Bo)

Estos países, que representan alrededor del 42 por ciento de la población mundial y una quinta parte del PIB mundial, han sentado una base sólida para la gobernanza internacional sobre el cambio climático a través de acciones concretas en reducción de carbono y cooperación pragmática para el crecimiento verde.

DECIDIDOS A REDUCIR EL CARBONO

Dando gran importancia a abordar el cambio climático, los países BRICS han establecido objetivos concretos basados en las circunstancias nacionales y han logrado un progreso notable en la reducción de las emisiones de carbono.

Sobre la base de superar el objetivo de acción climática para 2020 prometido a la comunidad internacional, China ha anunciado además el objetivo y la visión de esforzarse por alcanzar el pico de emisiones de dióxido de carbono antes de 2030 y lograr la neutralidad de carbono antes de 2060.

Para 2021, el consumo de energía por unidad del PIB de China se había desplomado un 26,2 por ciento frente a 2012. La capacidad instalada de energía renovable del país había superado los 1.000 millones de kilovatios y había contribuido con una cuarta parte del área de forestación recientemente agregada a nivel mundial.

Para promover el desarrollo bajo en carbono, China ha establecido el marco de política “1+N” para el pico de carbono y la neutralidad de carbono, está desarrollando grandes bases de energía eólica y fotovoltaica con una capacidad instalada total de 450 millones de kilovatios, y construirá activamente un mercado nacional de carbono.

Como un promotor responsable de la gobernanza climática internacional, China ha presentado su Iniciativa de Desarrollo Global para acelerar la Agenda 2030 de la ONU para el Desarrollo Sostenible, que incluye el cambio climático y el desarrollo verde como una de las ocho áreas prioritarias para la cooperación. También reforzará el apoyo a los países en desarrollo en el campo de la energía verde.

Foto aérea tomada el 22 de agosto de 2021, que muestra el paisaje de la granja forestal Saihanba en la provincia de Hebei, en el norte de China. (Xinhua/Jin Haoyuan)
Foto aérea tomada el 22 de agosto de 2021, que muestra el paisaje de la granja forestal Saihanba en la provincia de Hebei, en el norte de China. (Xinhua/Jin Haoyuan)

Totalmente comprometido con la lucha contra los impactos adversos del cambio climático, Brasil ha aumentado su ambición de mitigación, estableciendo un nuevo objetivo para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 50 por ciento para 2030 en comparación con los niveles de 2005.

También decidió eliminar la deforestación ilegal para 2028 y restaurar y plantar 18 millones de hectáreas de bosques para 2030, y además lanzó un programa nacional para reducir las emisiones de metano.

A su vez, adhiriendo a los principios de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y el Acuerdo de París, Rusia se ha comprometido a lograr la neutralidad de carbono para 2060, promoviendo una reestructuración sustancial de sus sectores industrial y energético.

Rusia planea aumentar la utilización de gas asociado e introducir un programa a gran escala relacionado con la modernización ecológica y la eficiencia energética en todos los sectores. También está construyendo infraestructura para la producción de hidrógeno a ser utilizado como materia prima y vector de energía.

India, por su parte, ha anunciado su propósito de reducir su intensidad de carbono en un 45 por ciento para 2030 y lograr cero emisiones netas para 2070. También ha lanzado un proyecto para generar hidrógeno a partir de fuentes de energía verde para proporcionar alternativas a los combustibles fósiles, y ha aumentado la tasa de cobertura de áreas de forestación al 24,62 por ciento.

Al igual que otros países del mecanismo, Sudáfrica ha desarrollado una estrategia a largo plazo para el crecimiento verde. El país se ha comprometido a adelantar el pico de emisiones en una década y está trabajando en planes detallados para permitir una transición justa hacia una economía baja en carbono y una sociedad resistente al clima.

“Los países BRICS, como una fuerza importante para abordar el cambio climático, han contribuido con su parte a la respuesta climática global”, dijo Wang Wenbin, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China.

Estos países han colaborado entre sí para compartir información sobre políticas mientras entablan diálogos e intercambios sobre políticas, medidas y acciones específicas adoptadas para implementar los respectivos objetivos climáticos, agregó el vocero.

SOCIOS ACTIVOS PARA EL CRECIMIENTO VERDE Y SOSTENIBLE

En la reciente Reunión de Alto Nivel de BRICS sobre Cambio Climático se emitió una declaración conjunta, instando a todas las partes a adherir al multilateralismo y centrarse en acciones climáticas concretas.

La declaración enfatizó que los países desarrollados deben tomar la iniciativa en el fortalecimiento de las acciones de mitigación y la provisión de financiamiento climático, así como respetar el derecho al desarrollo y el espacio político de los países en vías de desarrollo, al igual que el de los países en transición.

Comprometidos con una cooperación más fuerte sobre el cambio climático, los países BRICS intercambiarán información en múltiples niveles en los campos de energía limpia, tecnología baja en carbono, construcción de infraestructura sostenible y resiliente, mercado de carbono y adaptación al cambio climático.

También promoverán conjuntamente la investigación de políticas sobre crecimiento verde, cooperación tecnológica y proyectos piloto, y avanzarán en la transición y mejora de las estructuras energéticas, de recursos, industriales y de consumo.

“Los países BRICS han hecho oír su voz para mejorar el sistema de gobernanza climática global”, dijo Wang, y añadió: “China está lista para trabajar con sus compañeros miembros para asumir la responsabilidad del grupo BRICS y ofrecer su solución y contribución a la cooperación climática global”.

En 2015, los países del mecanismo lanzaron el Nuevo Banco de Desarrollo, cuyo objetivo es convertirse en un banco de desarrollo global para la movilización de recursos para infraestructura y desarrollo sostenible.

La entidad ofrecerá 30.000 millones de dólares para apoyar a sus miembros en el período 2022-2026, de los cuales alrededor del 40 por ciento se destinará a proyectos que contribuyan a la mitigación de y adaptación al cambio climático.

“Las inversiones futuras tendrán que ser más inteligentes, más sostenibles y resistentes al clima”, advirtió Marcos Troyjo, presidente del banco, quien señaló además que este continuará ampliando su membresía de manera gradual y equilibrada.

Tras destacar la importancia del grupo BRICS en la gobernanza internacional, Andrey Gubin, profesor asociado de la Universidad Federal del Lejano Oriente de Rusia, dijo que este “permitirá centrarse en los problemas del desarrollo desigual, el agotamiento de los recursos, la degradación ambiental, el cambio climático y la propagación de enfermedades peligrosas, los cuales deben ser enfrentados únicamente a través de los esfuerzos de la comunidad mundial”.

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