Durante su carrera, Anthony Hopkins ha ganado numerosos premios, entre otros: el Óscar, el Emmy, el Premio Cecil B. DeMille de los Globo de Oro, el BAFTA y el Premio Donostia del Festival Internacional de Cine de San Sebastián. | Crédito: AFP / @anthonyhopkins / Instagram
Durante su carrera, Anthony Hopkins ha ganado numerosos premios, entre otros: el Óscar, el Emmy, el Premio Cecil B. DeMille de los Globo de Oro, el BAFTA y el Premio Donostia del Festival Internacional de Cine de San Sebastián. | Crédito: AFP / @anthonyhopkins / Instagram
Redacción EC

cumple 86 años este 31 de diciembre. Es uno de los actores más reconocidos de Hollywood. Ganador del Oscar en dos ocasiones. También del BAFTA y hasta de dos Emmy. Su carrera ha sido más que exitosa, pero al menos hasta poco antes de cumplir 40 años, también fue muy calamitosa por culpa del alcohol.

En 1998, el actor admitió en una entrevista que concedió a The Guardian que había sido alcohólico. Esa vez, contó que había dejado de beber súbitamente el 29 de diciembre de 1975, cuando despertó en el estado de Arizona, en Estados Unidos, sin saber cómo había llegado ahí. Desde entonces, acumula 48 años sobrio.

Según él mismo relató, cuando apenas iniciaba su carrera, tenía serios problemas para concentrarse en el trabajo, debido a llegaba con resaca al estudio, al set, al teatro. Realmente pensaba que el alcohol lo mataría cualquier día. “(Yo) era desagradable y no se podía confiar en mí”, dijo en una charla que mantuvo con unos estudiantes de la Universidad de California en 2018.

A través de sus redes sociales, Anthony Hopkins publicó el siguiente mensaje:

Alcanzó fama mundial en 1991, por su interpretación de Hannibal Lecter en “El silencio de los inocentes”, pero ya tenía sobre sus espaldas una carrera de peso que sigue vigente.

Nacido en Port Talbot, Gales, Hopkins decidió ser actor cuando estaba en la secundaria. Nunca destacó en el colegio. Contó que se sentaba en la parte de atrás del aula y que siempre estuvo expuesto al ridículo, lo cual le originó complejo de inferioridad.

Era patético en la escuela de Port Talbot, no sé si era dislexia o trastorno de atención, pero me sentaba en la parte de atrás del aula y no sabía de qué hablaba ninguno de los profesores que se paraban en el frente. Aprendía mal. Crecí absolutamente convencido de que era estúpido. Yo era el peor de la clase, y me hacían sufrir por eso”, le confesó al Daily Mail.

Ganador de dos Oscar como mejor actor, candidato a otros tres, protagonista de películas como “El silencio de los inocentes”, “Nixon”, “Lo que queda del día o la última”, por la que fue nuevamente galardonado, “El Padre”, más de una vez le han preguntado sobre sus recursos para actuar a la espera de la revelación de algún secreto, pero sus respuestas resultan siempre sencillas y frustrantes.

En la última década, Anthony Hopkins ha participado, muchas veces como protagonista de renombradas entregas cinematográficas. Su más reciente participación fue en la película “Freud’s Last Session”, donde interpreta al famoso neurólogo del siglo XX Sigmund Freud.

El cumpleaños número 86 lo encuentra acompañado por su esposa colombiana Stella Arroyave, quien lo incitó a reencontrarse con la pintura, y padeciendo síndrome de Asperger.

No tengo mucho que decir, no tengo grandes pensamientos sobre nada. Lo que me gusta hacer es leer y tocar el piano. Soy una persona bastante tranquila, no me junto con otros actores ni tengo amigos que lo sean. Soy un poco solitario. Llevo una vida muy relajada”, contó en una reciente entrevista.


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