Por: Alicia Rojas.
Un informe de la FAO revela que “la actitud «tirar es más barato que utilizar o reutilizar» de los países industrializados provoca el desperdicio de alimentos”. Esto se debe a varios factores, entre ellos marcos institucionales y legales.
Las empresas que realicen las donaciones solo podrán deducir por donación de alimentos hasta el 10% de su Impuesto a la Renta. ¿Qué significa esto? Se seguirá teniendo un excedente de comida sin valor comercial que tendrá que destruirse, porque así lo indica la norma y porque la deducción, en este caso, no tiene límites.
Al no cambiar la legislación tributaria, ¿más empresas se sentirán motivadas a donar alimentos? Es muy probable que no.
Pero, el nivel fue bajado al 3% de las ventas. El documento aprobado quedó con esta cifra, pero solo para empresas que registren “pérdidas”.
Según el proyecto de ley, la donación de alimentos – en el límite establecido – será obligatoria en tres años de entrada en vigencia la norma. Es decir, sí se promoverá la donación, pero las empresas podrían verse afectadas económicamente: cada vez que donen alimentos, perderán dinero al pagar más impuestos. Además, un margen de alimentos seguirá perdiéndose.
Se ayudaría a aquellos 500 mil niños en el país que sufren de desnutrición crónica y 7 millones de personas viven bajo la línea de pobreza. (Fuente: ComexPerú)