El Papa peruano y el poder global

“Las gestiones de (Donald) Trump y sus seguidores globales han consolidado la ‘cultura del poder’, como menciona el papa León XIV en la encíclica”.
"La señal positiva, junto con la máxima autoridad eclesiástica del catolicismo, es la resistencia que millones de personas en Europa, Estados Unidos y América Latina están protagonizando contra el autoritarismo y la plutocracia". Ilustración: El Comercio.

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En las antípodas de la oligarquía de los tecnomillonarios –y del propio presidente de Estados Unidos, Donald Trump–, la encíclica “Magnifica Humanitas” (mayo, 2026) muestra una especial preocupación: “En los tiempos que vivimos se está consolidando una cultura del poder, en la que la disponibilidad de medios y la capacidad de dominar tienden a dictar la agenda y los criterios de decisión, relegando el bien común de la humanidad a un segundo plano” (p. 182).

Las gestiones de Trump y sus seguidores globales han consolidado la “cultura del poder”, como menciona el papa León XIV en la encíclica. De hecho, Trump ha privatizado su poder a un grado extremo, ha instaurado el uso político del desprecio –piénsese en los migrantes– y ha normalizado los insultos y el irrespeto por pactos, tratados y multilateralismos. Salvo con sus ‘iguales’, ha convertido en impracticable el diálogo político. El Escudo de las Américas ejemplifica el trato desigual: aunque sea deshonroso, la mayoría de gobernantes de la región están sumisamente de acuerdo con ser el patio trasero de Trump.

En “Magnifica humanitas”, el Papa señala que urge reconocer como peligroso que, en este momento, “el control de las plataformas, las infraestructuras, los datos y la capacidad de cálculo no es prerrogativa de los Estados, sino de grandes actores económicos y tecnológicos que, de hecho, determinan las condiciones de acceso, las reglas de visibilidad y las posibilidades de participación” (p. 99).

Las advertencias de la encíclica provocaron la ira del extremista Peter Thiel, multimillonario tecnológico que considera que la democracia se opone a la libertad y quien acusó al Papa de actuar, en palabras de Thiel, “quizás de forma no intencionada” como “un agente del Partido Comunista Chino” por pedir la regulación de la inteligencia artificial (“La Vanguardia”, 5/7/26).

La oligarquía tecnomillonaria de Silicon Valley tiene un poder enorme, tanto por su patrimonio como por su influencia sobre millones de personas mediante las plataformas digitales. No por gusto el Tribunal Electoral de Brasil acaba de interpelar a Meta por denuncias de interferencia que habrían perjudicado la campaña de Lula da Silva. Esa misma oligarquía está involucrada mayoritariamente en el descontrolado desarrollo de la IA y es tercamente contraria a cualquier tipo de regulación.

La señal positiva, junto con la máxima autoridad eclesiástica del catolicismo, es la resistencia que millones de personas en Europa, Estados Unidos y América Latina están protagonizando contra el autoritarismo y la plutocracia.

*El Comercio abre sus páginas al intercambio de ideas y reflexiones. En este marco plural, el Diario no necesariamente coincide con las opiniones de los articulistas que las firman, aunque siempre las respeta.

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