Las campañas de vacunación contra el COVID-19 avanzan en el mundo y algunos países han comenzado a combinar las vacunas de distintos laboratorios para acelerar el proceso de inmunización. Existen estudios científicos al respecto, pero las autoridades sanitarias aún no llegan a un consenso sobre esta técnica de inmunización que ya ha sido usada en el pasado.
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Según dos estudios publicados el lunes por la Universidad de Oxford, inyectar una vacuna contra el COVID-19 de Pfizer/BioNTech tras otra de AstraZeneca/Oxford, y espaciar de varios meses las dos dosis de esta última mejoran sustancialmente la inmunidad. Ambas vacunas han sido aprobadas en el Perú y se usan actualmente en el país.
“Esto debería ser una noticia tranquilizadora para los países con menos suministros de vacunas, que pueden estar preocupados por los retrasos en la obtención de segundas dosis”, comentó el profesor Andrew Pollard, director del Oxford Vaccine Group, que desarrolló la vacuna junto al grupo farmacéutico anglosueco AstraZeneca.
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En un estudio separado publicado también este lunes, la Universidad de Oxford halló que combinar dosis de AstraZeneca/Oxford y de su competidora alemanaestadounidense Pfizer/BioNTech, inyectadas con cuatro semanas de intervalo, también mejora la respuesta inmunitaria contra el COVID-19.
La eficacia varía, sin embargo, según el orden. Este estudio encontró que una dosis de AstraZeneca/Oxford seguida de otra de Pfizer/BioNTech genera una “mejor respuesta inmunitaria” que a la inversa.
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Los resultados relativos a un intervalo de 12 semanas entre las dos dosis estarán disponibles en breve y “serán fundamentales para decidir el futuro del programa de vacunación en el Reino Unido”, afirmó el profesor Jonathan Van-Tam, subdirector médico de Inglaterra.
La combinación de dos sueros diferentes “podría darnos aún más flexibilidad”, señaló.
Cabe precisar que los estudios recientes solo analizan la combinación de una dosis de distinto laboratorio, pero no se ha evaluado si es seguro y eficaz terminar un esquema con un tipo de vacuna y luego aplicar una tercera o cuarta dosis de otro tipo.
La Agencia Europea de Medicamentos (EMA por sus iniciales en inglés) dio el último viernes que es “consciente” de que existen campañas de vacunación en diferentes países europeos que están optando por administrar dos vacunas diferentes para la primera y segunda dosis, una técnica conocida como “vacunación heteróloga” y que ha sido usada históricamente en campañas de inmunización.
Los resultados preliminares que se desprenden de dos estudios científicos en España y Alemania, señaló una fuente de la EMA, sugieren “una respuesta inmunitaria satisfactoria y sin problemas de seguridad” a la hora de mezclar vacunas, pero señaló que el equipo “no está en condiciones de hacer recomendaciones definitivas” sobre esto.
Durante la pandemia, la EMA ha aprobado el uso de cuatro vacunas y tiene abiertos otros cuatro procesos de evaluación continua. Entre las fórmulas visadas están la de Pfizer y BioNTech, la de Moderna —ambas de ARN mensajero— y las de Janssen y AstraZeneca, que se basan en un adenovirus modificado que actúa como vector. Pendientes de aprobación están Sinovac, CureVac, Sputnik V y Novavax.
“Aunque las vacunas del COVID-19 autorizadas que requieren una pauta de dos dosis se aprobaron mediante estudios que administraron dos dosis de la misma vacuna, en última instancia, todas las vacunas autorizadas actualmente funcionan estimulando una respuesta inmune a la proteína Spike del virus”, agregó la fuente.
Este mes, un ensayo clínico promovido por el Instituto de Salud Carlos III confirmó que combinar las vacunas de AstraZeneca con Pfizer potencia la inmunidad “celular”, una respuesta que se produce gracias a la activación de linfocitos T, un tipo de células inmunitarias que adquieren la capacidad de destruir las células ya infectadas.
“Por tanto, existen buenas bases científicas para esperar que esta estrategia sea segura y eficaz cuando se aplique a la vacunación contra el SARS-CoV-2, el virus que causa la covid-19”, admitió la fuente, que promete que la EMA “seguirá revisando” los datos “a medida que estén disponibles” antes de emitir una recomendación oficial.
“El uso de una estrategia de vacunación heteróloga puede permitir que las poblaciones estén protegidas más rápidamente y hacer un mejor uso de los suministros de vacunas disponibles”, añadió el portavoz, aunque recalcó que las decisiones de administración de las vacunas dependen de los expertos que dirigen las campañas localmente.
En la región se utilizan las vacunas chinas Sinopharm, Sinovac y Cansino. Pero, por el momento, no existe información científica de ensayos clínicos que analicen la combinación de vacunas de virus inactivado contra el COVID-19 con las de otros laboratorios del mundo.
Según le dijo a medio alemán DW, el Dr. Felix Drexler, virólogo y profesor de la prestigiosa Clínica Universitaria Charité de Berlín, combinar estas vacunas con distinta tecnología “sería absolutamente factible, pero el problema de América Latina es otro: cómo conseguir dosis suficientes de las vacunas de última generación de ARN mensajero o las vectorizadas”.
Agencias/El Comercio
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