El Premio Nobel de la Paz 1980, Adolfo Pérez Esquivel, afirmó hoy que no se alegra, ni debe alegrar a nadie, por la muerte del ex dictador argentino Jorge Rafael Videla, de quien, obstante, dijo que hizo mucho daño.

La muerte de Videla no debe alegrar a nadie. Fue un hombre que ha pasado por la vida haciendo mucho daño y ha traicionado los valores de todo un país, dijo el titular del Servicio Paz y Justicia en declaraciones radiales.

PRESO DE LA ÚLTIMA DICTADURA ARGENTINA Pérez Esquivel, quien estuvo preso durante la última dictadura (1976-1983), consideró que se debe seguir investigando los crímenes del régimen de facto y seguir trabajando por una sociedad mejor, más justa, más humana, para que todo ese horror no vuelva a ocurrir nunca más.

Por su parte, Nora Cortiñas, integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, reclamó que se abran todos los archivos secretos aún no revelados sobre la dictadura.

Se mueren los genocidas y no se van abriendo los archivos. Queremos que se abran, que salga a la luz, que no se mueran llevándose el secreto. Pero se murió en una cárcel común, lo que muestra que se va terminando la impunidad, dijo Cortiñas en declaraciones a la agencia Télam.

Videla, presidente de facto de Argentina de 1976 a 1981 y condenado a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad, falleció hoy, de muerte natural, a los 87 años, en una cárcel de la localidad bonaerense de Marcos Paz.