Follow @viu_ecpe !function(d,s,id){var js,fjs=d.getElementsByTagName(s)[0],p=/^http:/.test(d.location)?'http':'https';if(!d.getElementById(id)){js=d.createElement(s);js.id=id;js.src=p+'://platform.twitter.com/widgets.js';fjs.parentNode.insertBefore(js,fjs);}}(document, 'script', 'twitter-wjs');
Nuestros gustos van cambiando con el tiempo, pero si hay algo que nos marca y permanece es la música con la que crecimos. Muchas de nosotras tuvimos la oportunidad de descubrir grandes bandas de los 70s y 80s gracias a nuestros padres y terminamos por enamorarnos de la música ‘vieja’ desde pequeñas.
No es que odiemos la música actual, pero si tenemos que elegir entre ir a un bar de rock clásico o a una discoteca de moda la respuesta es casi obvia. El problema es que no son tantas las personas contemporáneas a nosotras que disfrutan de este tipo de canciones, generando situaciones muy singulares.
¿Con qué lidiamos las amantes de los clásicos’? Agrupamos algunas experiencias en esta galería. (function(d, s, id) { var js, fjs = d.getElementsByTagName(s)[0]; if (d.getElementById(id)) return; js = d.createElement(s); js.id = id; js.src = “//connect.facebook.net/en_US/sdk.js#xfbml=1&version=v2.4&appId=465882020151522”; fjs.parentNode.insertBefore(js, fjs);}(document, 'script', 'facebook-jssdk'));VIÙ