José Luis Sardón, Analista Político
En los momentos en que escribo estas líneas, las cifras de conteo rápido difundidas por la ONPE y otras fuentes permiten indicar que tendremos una segunda vuelta. La realización de esta no constituye una sorpresa. Ninguna de las encuestas que se publicó durante la campaña señaló que se tendría un ganador en primera vuelta. En ese sentido, la segunda vuelta resultaba completamente previsible.
En realidad, tanto las últimas encuestas publicadas como aquellas que circularon clandestinamente durante la semana de veda informativa coincidían en señalar una caída en la intención de voto por Ollanta Humala, quien, por cierto, nunca estuvo cerca de conseguir la Presidencia de la República en primera vuelta. La popularidad de Ollanta Humala ha tenido subidas y bajadas; no ha seguido una línea ascendente recta.
La encuesta de Apoyo publicada una semana antes de las elecciones señalaba una caída de 2% respecto de aquella difundida la semana anterior. La intención de voto por Ollanta Humala había pasado de 33% a 31%. El conteo rápido indica que en la última semana ocurrió un pequeño declive adicional, puesto que Ollanta Humala habría superado ajustadamente el 30%.
Así, debe señalarse que las encuestas han quedado validadas por los resultados. Los cuestionamientos de los que fueron objeto en los días previos a las elecciones pasaban por alto el hecho de que en el Perú se tiene por lo menos media docena de encuestadoras con trayectoria en investigación de la opinión pública. La mejor garantía de seriedad de las encuestas radica, pues, en la competencia que existe entre ellas. ¿Quién disputará la segunda vuelta con Ollanta Humala? Los resultados del conteo rápido que se tiene en el momento en que escribo estas líneas, insisto, indican que será la candidata de Unidad Nacional, Lourdes Flores. La diferencia en las votaciones obtenidas por Lourdes Flores y Alan García es ajustada, pero pareciera suficiente como para realizar tal afirmación.
Por cierto, este hecho también es consistente con lo que anunciaban las encuestas. La intención de voto por Lourdes Flores venía declinando desde el 37% alcanzado a finales de enero. Sin embargo, este declive no llegó nunca a colocarla por debajo de Alan García. Lo que al final se podía prever, por tanto, era un desenlace ajustado, pero favorable a Lourdes Flores. Eso sería, exactamente, lo que ha ocurrido.
¿Acertarán las encuestas en el resultado de la segunda vuelta, tal como han acertado respecto de la primera vuelta? Todas las encuestas publicadas una semana antes de las elecciones indicaban que, en la segunda vuelta, Lourdes Flores vencería a Ollanta Humala por un amplio margen. Igual pronóstico formulaban las que circularon durante la veda informativa.
¿Podrá ocurrir algo que cambie este desenlace? Difícilmente. La segunda vuelta está anunciada para dentro de un mes. En ese tiempo, es verdad que pueden ocurrir muchas cosas, pero acaso no tantas como para eliminar la diferencia de alrededor de 10% en la intención de voto en una segunda vuelta probablemente entre Flores y Humala, que venían registrando las encuestas.
El Perú resultaría, así, el segundo país sudamericano presidido por una mujer. A diferencia de Michelle Bachelet en Chile, sin embargo, Lourdes Flores no contaría con mayoría en el Congreso. En todo caso, resulta claro que a ella le sería más fácil encontrar aliados congresales que a Ollanta Humala.