Por Fernando Chevarría León
Hace diez años el panorama de las salas de cine en el país era más que desolador. Las pocas salas que existían cerraban para convertirse en centros de reuniones evangelistas y las que se resistieron al embate, como los cines del centro comercial Camino Real (de lo mejor en su género en la década de los ochenta), agonizaron sin remedio hasta desaparecer.
Sin embargo, los años trajeron actores con modelos distintos y hoy la situación ha cambiado radicalmente. El Comercio conversó al respecto con Rafael Dasso, gerente central de Cineplanet, cadena que se apresta a inaugurar la próxima semana un nuevo concepto en lo que a salas se refiere en el populoso distrito de Comas.
En 1997 cerró con solo tres millones de espectadores en total. ¿Cuál es la situación hoy?
Hemos mejorado sustancialmente. Cuando muchos pensaban que el negocio de cines estaba condenado a desaparecer, este resucitó como el ave fénix. Pero resucitó bajo otro formato, bajo otro modelo de negocios, pues se pasó de cines de una sola sala, y por lo tanto una sola película, a multicines, formato que tiene la ventaja de ofrecer una gran variedad de películas. Ello ha ocasionado que hoy lleguen al Perú aproximadamente 170 películas al año, mientras que antes llegaba una por semana o una cada 15 días.
El cambio pasó además por ofrecer un mejor servicio.
Así es. Además de la variedad de películas, con los multicines llegó el confort, como las butacas tipo avión, pantallas gigantes, sonido digital, aire acondicionado, en fin, toda la infraestructura que hace una visita al cine mucho más cómoda. Vale decir, en realidad se reinventó el mercado peruano y sigue creciendo. Del 2005 al 2006 pasamos de 13,9 millones a 15,7 millones de espectadores, respectivamente, lo cual es una cifra bastante razonable. En Lima el crecimiento fue de 12 millones a 13,2 millones el año pasado. Provincias también es una realidad. Ahora hay multicines en las principales ciudades del país, como Piura, Chiclayo, Arequipa e Ica.
¿Cuántas salas operan hoy en el Perú?
Son 269, de las cuales Cineplanet posee 92 en Lima y provincias.
Se habla de 15 millones de espectadores, ¿pero cuál es la ocupabilidad promedio por sala?
El ratio de ocupación por sala fluctúa entre 25% y 30%. La cifra es baja todavía. Y puede sonar baja, pero no es así. Lo que pasa es que tienes funciones que están casi vacías, como las que empiezan al mediodía. Realmente donde se concentra más la gente es en las funciones de la tarde y en las nocturnas.
¿En cuanto a espectadores, en qué nivel está la cifra con respecto a los países vecinos? ¿Es baja?
No, son cifras bastante interesantes. El año pasado tuvimos más espectadores que Chile, mientras que Ecuador solo tuvo cuatro millones. Claro que no tenemos las cifras de Brasil o México porque ellos poseen una población mucho mayor. Sin embargo, los resultados del 2006 demuestran que ya hay una asistencia interesante y ello se ha dado primero en la medida en que los multicines han ido penetrando en provincias, en los conos y, segundo, se ha ido desarrollando el hábito (cinéfilo) en la gente. El cine sigue siendo una manera de entretenimiento económico respecto de otras alternativas. Esa es una gran ventaja de este negocio.
¿Cuánto facturaron las cadenas de cine en el 2006?
Entre US$35 millones y US$37 millones, 10% más que en el 2005. Para este año esperamos crecer entre 8% y 10%, sobre todo porque se incorporan salas nuevas, como en Comas o Trujillo, y viene también una tanda muy importante de películas comerciales como "Spiderman 3", "Harry Potter", "Shrek 3", "Piratas del Caribe 3", "Los 4 Fantásticos" y "Silver Surfer", entre otras, las cuales atraerán bastante público.
¿Cómo va la cruzada antipiratería, en la cual los cines han sido abanderados?
Seguimos luchando. Por el lado comercial, tenemos un comité que trabaja y nos hemos enfocado en seguir comunicando los daños que causa la piratería. En esa línea en los cines hemos empezado a transmitir un aviso que se llama "20 Pirata" en el que el hijo le dice al papá, que siempre compra películas piratas: "Me acabo de sacar un 20 pirata" porque se copió de un compañero. Asimismo, estamos trabajando campañas de promoción. Por ejemplo, todos los domingos de marzo la segunda entrada valió S/.2. Seguimos también con el Día de Cine, los martes se sigue pagando menos y vamos a lanzar otras campañas en setiembre y octubre que son meses bajos para el negocio. Hemos cambiado el tenor de la campaña. El mensaje ahora es positivo y no nos enfocamos en "no compres pirata" o "la piratería es un delito".
Por el lado regulatorio, las cosas también parecen mejorar.
Así es. Estamos trabajando de la mano con Indecopi y se sigue decomisando productos. Obviamente hay problemas porque muchas leyes existen pero no se implementan, aunque ya se crearon los juzgados especializados en piratería. Uno de los grandes problemas que había antes es que no había experiencia en este tema y los fiscales de turno no sabían nada al respecto. Ahora ya se les está entrenando. Eso es muy importante porque va a haber fiscalías que estarán enfocadas 100% a lo que es piratería. Esto hará que los procesos sean más rápidos y más efectivos.
¿Cuánto afecta la piratería el negocio de salas de cine?
No hay cifras exactas, aunque muchos hablan que llega a ser entre 50% y 60% del negocio tranquilamente. Pero lo que sí creo es que si este mal se redujera, muchas más ciudades tendrían cines, que la variedad de películas sería mejor y obviamente la asistencia sería mayor.
¿Qué otros factores son limitantes?
Además de la piratería, el bajo poder adquisitivo de la gente. Mucha gente quiere ir al cine, pero aún no tiene los recursos. Por otro lado, este negocio requiere grandes inversiones. En ese rubro estamos hablando de última tecnología, de butacas que cuestan US$150 cada una. Todo esto hace que ir con un buen producto y buena tecnología a zonas de bajos ingresos sea muy difícil. En nuestro caso, el jueves 19 inauguraremos seis salas en un 'power center' donde ya operan Plaza Vea y un patio de comidas en Comas (cuadra 38 de la avenida Túpac Amaru) con una inversión de US$2 millones, pero para llegar a ese distrito hemos tenido que reinventarnos.
¿En qué ha consistido esta reinvención?
Hemos desarrollado un modelo dentro del negocio que ya manejamos y que nos permita ir a Comas con una estructura de gastos más baja, pero manteniendo la calidad de sonido, butacas y la calidad del servicio. ¿Cómo lo logramos? Siendo muy eficientes en el tema de costos. Estamos hablando de salas del mismo tamaño, con un mismo tipo de equipos, lo cual te permite tener el mismo inventario y menos stock de productos. Un poco como hacen las aerolíneas 'low cost', que tienen los mismos aviones para ahorrar en repuestos, los servicios son un poco más reducidos y no te ofrecen la variedad de productos que brindan los demás. Aquí hemos tratado de alguna manera de hacer un paralelo con líneas aéreas de bajo costo, que al final lo que permite es que la gente vuele. No se le da un producto más bajo a la gente que ya vuela, sino que se le permite a la gente que no vuela que sí lo haga. Aquí es lo mismo, pues mi anhelo es que la gente que compra piratería en Comas vaya al cine. Y en eso el precio del ticket es fundamental, pues debe ser asequible.
¿De cuánto menos estamos hablando?
En Comas tendremos precios de entre S/.4 y S/.5. Creo que el precio tope que tendremos será S/.7. Eso es la mitad si lo comparas con los precios de San Isidro y Miraflores. ¿Cómo hago para cobrar la mitad del ticket? Además de lo dicho antes, estamos yendo con un área de videojuegos, la cual te permite rentabilizar un poco más el área y complementar tu producto. En el área de alimentos y bebidas estamos yendo con pop corn y bebidas más pequeñas. Es una inversión relativamente menor y estamos yendo con costos operativos más bajos. Tampoco estamos yendo con un gerente o asistente, sino con solo dos personas encargadas y un supervisor de zona que controla los cines. Así nos ahorramos el tener que contratar dos personas caras en el complejo. En todo el tema de iluminación, también estamos tratando de ser más ahorrativos en lo que es energía, aire acondicionado, extracción, etc.
¿Este es el primer paso de Cineplanet en zonas de
bajos recursos de Lima?
Definitivamente. La idea es estar en todos los conos y aunque depende mucho de las ubicaciones que uno encuentre, yo creo que en los próximos dos años debemos estar en los cuatro conos.
¿Lima moderna --los distritos tradicionales-- ya no entra en sus planes?
Hay una muy buena oferta ahora. Ahora nos concentramos en la zona periférica.
¿Replicarán su modelo 'low cost' en provincias?
No. Las ciudades son en su mayoría mucho más chicas que Lima y allí nos enfocaremos en los tres principales niveles socioeconómicos (alto, alto-medio y medio). Actualmente estamos en Arequipa, Piura y Chiclayo y en noviembre próximo abriremos en un centro comercial de Trujillo (será el Real Plaza Trujillo, que construye Urbi Propiedades, unidad inmobiliaria del grupo Interbank).
¿Qué otras provincias les interesan?
Creemos que por el momento ya estamos en las más importantes. Pero nuestro arribo a provincias en definitiva depende del ingreso de un centro comercial. La idea es ir dentro de un producto potente como un centro comercial con tiendas ancla, con un patio de comidas, porque eso te permitirá ser mucho más fuerte y defenderte de tu competencia. Además, si uno pone un cine en cualquier esquina y mañana ponen un centro comercial con otro cine, va a ser complicado que puedas competir.
¿Cómo va su operación en Chile?
Muy bien. Ya tenemos el 10% del mercado con 34 salas, lo cual está bien si tomamos en cuenta que tenemos solo dos años allá. Próximamente empezaremos a construir nuestro quinto complejo que estará dentro del desarrollo comercial más potente y dinámico que ha tenido Chile en su historia, que es el de La Costanera, y que estará en Providencia, que es una especie de San Isidro o Miraflores. Se trata de un terreno gigantesco ubicado en el centro de la ciudad y donde antes operó la planta de cerveza de la CCU. Allí pondremos entre 10 y 12 salas con una inversión de unos US$4 millones.
¿Qué otros países están en la mira?
Hemos estudiado toda la región, pero por el momento ya estamos muy ocupados con el Perú y Chile, aunque no descartamos ingresar en el futuro a otros países.