26 de marzo del 2015 24 °C

No es la cara que tienes, es la cara que pones

Hemos hablado de lo importante que es generar esa primera impresión. De cómo hacemos para llevarnos bien con una persona que nos está entrevistando, una persona la cual estamos conociendo recién o en general con cualquier persona con quien vamos a entablar una relación. Hablaba de la importancia de sonreír. Se que suena casi como un cliché, "claro todo el mundo sabe que tienes que sonreír", pero les pregunto: ¿si tuvieran que contratar a alguien para trabajar con ustedes en un negocio o proyecto, contratarían a alguien que les cae mal? ¿Contratarías una cara pesada? Probablemente no. Hay una frase que uso siempre, pero me parece tan buena, y es "uno no puede cambiar la cara que tiene, pero sí la cara que pone". En los procesos de entrevistas y de establecer química, es fundamental qué cara uno decide poner. Esto es algo que uno lo hace antes de la situación. Decides cómo vas a querer comportarte en esa entrevista. Claro que hay variables que pueden terminar cambiando el plan original, pero sonreírle a la persona que está al frente no nos quita credibilidad. Seguir leyendo...

El poder del agradecimiento

Mandar un correo agradeciendo, por ejemplo, una reunión de contactos es una costumbre común y corriente en muchas culturas. No en la nuestra. Llamar al día siguiente o mandar un mensaje para agradecer una invitación (a una cena o un almuerzo) es una práctica poco difundida también, incluso entre amigos o familiares. Muy pocos lo hacen. Agradecer lo recibido -más allá de verbalizar un lacónico “gracias”- es en general un gesto poco común en nuestro país. Siempre me ha intrigado esa poca costumbre que tenemos los peruanos... Seguir leyendo...

Hablar sonriendo

Quiero compartir nuevamente con ustedes el video "Hablar sonriendo", que es un poco distinto a los demás. Les quería dejar una idea. ¿Por qué? Los investigadores que se dedican a estudiar estas cosas, comprueban que la gente cuando conoce a otras personas o cuando trabaja con otras personas, está permanentemente generando una imagen de sí misma. Ciertamente esa imagen está muy vinculada a lo que cada uno piensa de sí mismo. Pero lo que pasa muchas veces es que la idea del carisma que tenemos nosotros, o de cuánto les caemos bien a las personas, depende mucho de qué emitimos nosotros. Es decir, cómo nos ven las personas con las que interactuamos permanentemente. Una de las cosas que se descubren es que las personas tienden a andar por la vida con la cara muy seria, sonríen poco. En esta falta de sonrisa, lo que terminan transmitiendo, sin querer por supuesto, a los otros, es un mensaje de no aceptación o aprobación. En el fondo sin quererlo, terminamos haciendo sentir al interlocutor no tan bien. Una sugerencia que siempre damos es que empecemos a practicar a hablar sonriendo. No para todos es fácil, y puede parecer hasta una idea extraña. Seguir leyendo...

¿Cómo generar la química en una entrevista?

Uno de los temas que siempre me preguntan es, ¿cómo hacemos para causar una primera buena impresión? ¿Cómo hacemos para establecer esa química con otras personas en distintas circunstancias de su vida? Sobre todo en la situación de la entrevista de trabajo donde hay tanta tensión, uno va nervioso, preocupado, uno quiere que lo acepten, que lo aprueben. Uno tiene esta sensación de que está yendo a un examen de grado frente a un jurado enorme, y uno chiquitito tiene que esforzarse por pasar este examen. Nosotros siempre recomendamos un par de cosas: tratar de establecer una conexión humana con la persona que nos entrevista. Me refiero a no hablarle al cargo de la persona, sino hablarle a la persona misma, al ser humano. Cuando digo eso, me refiero a tratar de darle a la persona que está sentada al frente, aceptación y aprobación. Pensarán, "si estoy yendo a una entrevista de trabajo, soy yo el que está buscando que me acepten y me aprueben, ¿cómo puede ser que yo lo tenga que dar primero?". Ese es justamente el "truco", si lo podemos llamar así. Todas las personas, inconscientemente buscamos señales en el otro de aceptación o aprobación. Seguir leyendo...

Hablar de uno mismo

No hay nada más difícil que hablar de uno mismo en una entrevista de trabajo. A la temida pregunta de "háblame de ti" o "cuéntame de lo que haz hecho", el momento ese en el que nos pasan el micro, literalmente, para tener que hablar de nosotros es un momento en el que la mayor parte de las personas tiemblan. Y tiemblan básicamente porque no se han preparado, no tienen un argumento claro de qué van a decir de sí mismos. Les doy algunas ideas rápidas de qué cosas decir y qué no decir cuando uno habla de si mismo. Hay algunos errores que sí son fatales; el primero es usar adjetivos, calificarse. Obviamente si uno se califica con buenos adjetivos no queda bien porque puede sonar soberbio o poco sencillo. Y también, calificarse con adjetivos negativos es un suicidio. Porque acuérdense, las personas nos creen la mitad de lo bueno que decimos de nosotros, y nos creen el 100% de las cosas malas que decimos de nosotros. Otro error que escucho en personas, es cuando la gente habla de sí misma en tercera persona. Seguir leyendo...