04 de septiembre del 2015 23 °C

¡El éxito es la mejor venganza!

Hace un tiempo escribí sobre este mismo tema y con gusto recibí muchos comentarios de quienes se sintieron identificados con la frase. ¡Y es que es muy motivadora! Yo la uso desde hace años. La uso para consolar y animar a quienes se sienten ignorados, poco reconocidos o valorados, rechazados o simplemente menospreciados injustamente por amigos, familia o gente en el trabajo. O para reconfortar a quienes son víctimas de chismes, calumnias, engaños, deslealtades, e incluso de abuso o traiciones en sus vidas profesionales o... Seguir leyendo...

¡Yo quiero ser empresario!

Creo que casi todos en el Perú soñamos con ser empresarios y tener nuestro propio negocio. Lo veo en mi trabajo constantemente: personas que vienen de trabajar como dependientes, deciden cambiar de rumbo y, en vez de buscar recolocarse, deciden poner su propio negocio. Los motivos para hacerlo son muchos: sana ambición, ganas de ser su propio jefe, que nadie los despida jamás, necesidad de crearse un mejor futuro, etc. Cualesquiera sean los motivos, lo importante es ser responsable y hacer un plan de negocio completo realista y sobre todo... Seguir leyendo...

Lo que yo quería ser de grande

El otro día me voltearon el pastel. Yo que siempre ando entrevistando a personas por toda clase de razones, me enfrenté a una pregunta que no estaba lista a responder: de chica, ¿qué querías ser de grande? Hacía tiempo que no pensaba en eso. ¿Qué quería ser de grande? Cuando lo recordé, me sentí enternecida por mi propia inocencia… Aquí va: de chica, quería ser misionera. Me veía cuidando niños y personas en necesidad en las alturas del Perú. Enseñándoles cosas, compartiendo con ellos su vida y realidad. Creo que ese sueño... Seguir leyendo...

¿Cómo elegimos líderes decentes?

Soy peruana de nacimiento y de nacionalidad, igual que los fueron mis padres y mis abuelos y como los son mis hijos. Vivo en el Perú y quiero seguir viviendo aquí por muchos años más. No estoy en el mundo de la política ni jamás lo estaré, pero hoy siento, al igual que muchos, esta urgencia por tener un proceso serio -o algo que funcione- que nos permita evaluar, seleccionar y elegir líderes decentes para conducir nuestro país. No tienen que ser perfectos ni extraordinarios, solo decentes. Y por lo menos, medianamente calificados para... Seguir leyendo...