
El uso excesivo de auriculares a alto volumen se ha convertido en una gran preocupación, especialmente entre los jóvenes cuya audición aún está en desarrollo. El Dr. Alexandre Olmos Torres, médico internista y divulgador científico, advierte sobre los peligros de esta práctica. “Hoy en día muchas personas no saben salir de su casa sin los auriculares, pero muy pocos saben que el uso de auriculares puede generar un daño irreversible en el oído”, dijo en un video compartido en TikTok.
Estudios recientes advierten que un número preocupante de adolescentes y adultos jóvenes están sufriendo pérdida auditiva por exposición al ruido. Según expertos, afecta al 13% de los adolescentes y al 17% de los adultos jóvenes.
El problema radica en la combinación de volumen elevado y exposición prolongada, factores que pueden causar daños irreparables.

El Dr. Olmos destacó la importancia de ser prudente para cuidar la salud auditiva. “A partir de los 85 decibelios el sonido empieza a ser peligroso para el oído”, advirtió.
La exposición prolongada a este nivel de volumen puede causar daños significativos. “Si escuchas música a este volumen durante más de 8 horas puedes estar dañando tu audición sin darte cuenta. Lo más preocupante es que muchos auriculares pueden llegar hasta 110 decibelios y a ese nivel el daño puede producirse en menos de 5 minutos”, comenta.
Afortunadamente, existen medidas sencillas para prevenir el daño auditivo. El médico recomienda mantener el volumen por debajo del 60% de la capacidad máxima de los auriculares y limitar su uso a 60 minutos seguidos. Además, sugiere optar por auriculares con cancelación de ruido, que reducen la necesidad de subir el volumen en ambientes ruidosos.

Lo que debes hacer para proteger tu oído
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), el cuidado del oído se basa en la prevención de daños por ruido y la higiene adecuada. Para proteger la audición, es fundamental evitar la exposición a ruidos fuertes, ya sea bajando el volumen de dispositivos personales o utilizando protección auditiva como tapones para los oídos u orejeras en ambientes ruidosos.
Además, la institución destaca la importancia de no introducir objetos extraños en el canal auditivo, como hisopos de algodón, ya que esto puede dañar el tímpano o compactar el cerumen. En su lugar, se recomienda limpiar suavemente la parte externa del oído con un paño húmedo. Si se experimentan problemas de audición o dolor de oído, lo más recomendable es consultar a un profesional de la salud para un diagnóstico y tratamiento adecuados.

Por último, la CDC aconseja realizar revisiones auditivas regulares, especialmente si se trabaja en ambientes ruidosos o se tienen antecedentes familiares de pérdida auditiva. Estas revisiones pueden ayudar a detectar problemas tempranamente y prevenir daños mayores.












