Para la mayoría de las personas tomar café en una hora determinada del día se ha convertido en una práctica usual, cuyo objetivo podría ser para combatir contra el sueño, acelerar el metabolismo o simplemente porque aman su sabor. En ese contexto, múltiples investigaciones han revelado que beber café antes de dormir podría tener ciertos beneficios para la mente y el cuerpo. En la siguiente nota, te contamos todos los detalles.
Según la Universidad de Loughborough, la práctica conocida como “coffee nap” o siesta del café que consiste en beber este producto antes de dormir ha revelado asombrosos resultados que benefician al cuerpo. Y es que, el estudio arrojó que aquellas personas que tomaron café y luego optaron por una siesta de 15 minutos, tuvieron pocas equivocaciones en un simulador de conducción que los otros que solo consumieron café o durmieron la siesta.
Mientras que, otra investigación en Japón recomienda que las personas que tomaron cafeína previa a darse una siesta y después llevaron a cabo ejercicios de memoria, consiguieron resultados más positivos y, por ende, se sintieron con más ánimos. Al momento de consumir café, la cafeína pasa al flujo sanguíneo y se une a los receptores que normalmente están ocupados por la adenosina, una sustancia que provoca sueño o cansancio. Al interrumpir estos receptores, la cafeína nos ayuda a mantenernos despiertos y alerta.
Finalmente, para aprovechar una siesta cafetera, los especialistas aconsejan tomar cafeína justo antes de dormir y esperar entre 15 y 20 minutos. También es crucial considerar la cantidad y el momento del día. Se recomienda consumir aproximadamente 200 mg de cafeína, equivalente a dos tazas de café, más de seis horas antes de irse a la cama para prevenir problemas con el sueño.
De acuerdo con el informe que realizó Helsingin Sanomat, los adultos mayores de 60 años que beban más de tres tazas de café a diario podrían presentar desgaste en las capacidades cognitivas, es decir, las habilidades por las que nuestros cerebro nos permite aprender, prestar atención, memorizar, hablar, leer, razonar y comprender. Y es que, este estudio se realizó a 8.451 personas que tienen más de 60 años del biobanco del Reino Unido, lo cual estaba conformado por el 60% de mujeres.
Asimismo, se observó que la inteligencia flexible de las personas que no consumieron café experimentaba un deterioro cognitivo un 8,83% menos pronunciado que aquellos que sí lo bebieron. “Como dice el refrán, los excesos son malos. El consumo moderado de café está bien, pero probablemente no se recomienda excederse”, dijo Kelsey R. Sewell, investigadora del Advent Health Research Institute, a la publicación médica Medscape. Es importante mencionar que se trata de una investigación observacional, pues aún se necesitan más estudios para llegar a la conclusión de este impacto a este grupo etario.
Contenido GEC
Contenido GEC
Contenido GEC