CRÍTICAS A AGROBANCO
Gremio opina que el banco estatal debe seguir funcionando como entidad de segundo piso
Para la Cámara de Comercio de Lima (CCL), el proyecto de ley aprobado por el Congreso que delega al Banco Agropecuario la facultad de brindar préstamos de manera directa atenta contra la salud económica del país.
El presidente de la CCL, Samuel Gleiser, recordó que la participación del Estado no debe competir ni reemplazar a la actividad privada. Por eso, agregó, la banca de segundo piso (como puente entre el Estado y el sector privado) es la opción más recomendable para Agrobanco.
"La excesiva participación del Estado en la actividad empresarial ha generado más pobreza y contrae la expansión económica. La mayoría de veces se usa estas empresas con fines políticos y no con criterios de eficiencia en el uso de los recursos públicos", refirió Gleiser. El empresario consideró que el Estado, en vez de dar créditos directos, puede elevar la productividad del sector agrario con herramientas dirigidas a la innovación y al fortalecimiento de cadenas productivas.
La CCL propone que si el nuevo Agrobanco se instala, debería existir ciertas garantías para el otorgamiento de créditos como, por ejemplo, contar con una central de riesgo agrícola .
Por su parte, el presidente de Conveagro, Luis Zúñiga, pidió al Ejecutivo promulgar lo más pronto posible el proyecto de ley que convierte a Agrobanco en un banco de primer piso.
Señaló que los campesinos, los pequeños y medianos agricultores, actualmente cancelan sus créditos en las cajas rurales, hecho que sienta un precedente para que cumplan en un futuro sus compromisos en Agrobanco.
LA CIFRA:
US$3.986 millones (a precios de 1996) le costó al Estado la experiencia del anterior banco agrario y sus préstamos a costo cero.
81% fue el nivel que alcanzó la pobreza rural entre 1985 y 1991, a pesar de la intervención del otrora banco agrario.