Invocación a todos los sectores
Solicitó a dirigentes no engañar a la población y dijo que la felicidad no se basa en acumular cosas
El cardenal Juan Luis Cipriani invocó a los políticos, organizaciones gremiales y a la población en general a buscar resolver los problemas del país apostando siempre por el diálogo y rechazando el camino de la violencia.
"Cuando hemos visto la violencia como arma para lograr algún objetivo, eso es (un) cáncer y el Perú no puede volver jamás a una experiencia así. La violencia no se admite nunca. Existirán discrepancias, puntos de vista diferentes, lo que fuera, pero diciendo siempre la verdad", indicó.
En ese sentido, pidió a los dirigentes que no engañen a la población diciéndoles que los van a botar del trabajo o que les van a recortar sus derechos.
"No es verdad que los van a botar a la calle y tampoco que una persona es traidora porque no está de acuerdo con su dirigencia. Se está mintiendo para lograr una reacción de violencia, eso no es cristiano", enfatizó.
Lo mismo dijo de la demagogia, al señalar que cuando una persona quiere lograr el respaldo de una mayoría, promete cosas que son falsas.
Cipriani sostuvo que la política no puede decidir sobre las costumbres ni determinar, por ejemplo, qué es un matrimonio o una familia, ya que solo debería decidir en qué obras se invertirán los impuestos de la población.
"La política no genera la cultura, no genera el desarrollo. La política simplemente debe coordinar, por encargo nuestro, porque todos no podemos gobernar", expresó.
Tras señalar que la felicidad no debe basarse en la acumulación de cosas, el primado de la Iglesia Católica afirmó que esa concepción materialista empezó con el comunismo marxista y siguió con el individualismo capitalista.
"Yo levanto la huelga si me quitan los impuestos. Voy a la huelga si no me hacen la carretera. No podemos estar en ese planteamiento amenazador, de venganzas, porque el político no puede hacer lo que le da la gana, sino rendir cuentas a sus electores", concluyó.