FERNANDO LOZANO CH. @ferlozan Desde Calama
Un ejército de personas trabaja mientras la mayoría descansa acá en los campamentos del Dakar 2013. Son los mecánicos, a quienes es normal verlos ajustando tornillos, cambiando piezas y probando motores hasta la madrugada cada día en el raid más grande del mundo.
Sergio Rusconi, del equipo Jaton, que tenía a su cargo 17 vehículos (algunos ya abandonaron), cuenta que para él es normal dormir dos horas al día. Los pilotos terminan de correr, llegan y nosotros hacemos la lista que nos dejan. Luego le damos una repasada total al vehículo, explica.
A mí me ha tocado trabajar hasta que largaban, a las cinco o seis de la mañana, comenta Germán Olivares. Se trabaja muy duro, a conciencia, no hay que dejar ningún cabo suelto. Todo tiene arreglo mientras lleguen al bivouac, añade.
Rogelio, mecánico del cuatrimotista argentino Tomas Maffei, cuenta que en Arequipa tuvo que quedarse trabajando toda la noche debido a que en un accidente se rompió la trompa de navegación.
Son muchos. Tener un aproximado es una tarea complicada incluso para los miembros de la organización. Pero hay que tomar en cuenta que partieron más de 450 vehículos y que algunos de ellos, como los camiones, necesitan de todo un equipo para atenderlos. También hay equipos que ven varios carros y motos. Son centenas, y todos trabajan mientras el resto duerme.
Puede seguir toda la información del Dakar en @DT_Dakar

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