Nuevos alcaldes, mismos desafíos

“Para las nuevas autoridades municipales, la innovación pública no debe depender de incrementos presupuestales, sino de una reingeniería centrada en el ciudadano y en la resiliencia territorial”, comenta Caroline Gibu, directora ejecutiva CAD Ciudadanos al Día.
"Las elecciones municipales culminaron y, aunque aún queda por resolver la entrega de credenciales siguiendo la Constitución, las nuevas autoridades y sus equipos deben enfrentar los mismos desafíos como el combate a la delincuencia y a la corrupción, pero sobre todo es el Fenómeno del Niño (FEN)", escribe Caroline Gibu. Foto: GEC

Conforme a los criterios de

Saber más

Las elecciones municipales culminaron y, aunque aún queda por resolver la entrega de credenciales siguiendo la Constitución, las nuevas autoridades y sus equipos deben enfrentar los mismos desafíos como el combate a la delincuencia y a la corrupción, pero sobre todo es el Fenómeno del Niño (FEN) el que requiere atención urgente y acciones coordinadas con las autoridades salientes. Es que no sólo se ven afectadas las zonas de la costa y sierra norte con el aumento de temperaturas, lluvias y deslizamientos, sino que en la sierra centro y sur, las sequías impactan en las cosechas; y en la selva, la reducción de los caudales de los ríos y el aumento de la temperatura incrementarán el riesgo de incendios forestales. De una u otra forma, todos los municipios a nivel nacional tienen trabajo en curso.

En Ciudadanos al Día hemos venido analizando las lecciones identificadas a través de más de 40 buenas prácticas, particularmente lideradas por gobiernos locales, implementadas durante las emergencias sanitarias como la pandemia del Covid 19 y emergencias climáticas recientes, que permitan transitar hacia un modelo de gobernanza ágil, articulado y sustentado en evidencia. Para las nuevas autoridades municipales, la innovación pública no debe depender de incrementos presupuestales, sino de una reingeniería centrada en el ciudadano y en la resiliencia territorial.

Aquí comparto algunas recomendaciones: Frente al impacto de desastres naturales y fenómenos climatológicos, las municipalidades deben priorizar la planificación urbana basada en datos geoespaciales y la gestión integral del riesgo. Las buenas prácticas demuestran que el mapeo anticipado de micro zonas de riesgo y el uso de herramientas de análisis territorial permiten intervenir puntos críticos de vulnerabilidad antes de que ocurra el desastre. En este ámbito, iniciativas como la recuperación preventiva de inmuebles deteriorados y de espacios públicos degradados mediante urbanismo táctico han demostrado ser eficientes para proteger a las personas.

Asimismo, la continuidad de los servicios básicos y la seguridad alimentaria resultan cruciales durante periodos de crisis. Estrategias como el rescate de alimentos en mercados mayoristas para abastecer a ollas comunes, o la articulación logística directa entre productores agrícolas y sectores vulnerables, garantizan un soporte alimentario inmediato a bajo costo operativo. Para sostener estas intervenciones, se deben descentralizar los servicios mediante brigadas territoriales y fortalecer la resiliencia comunitaria. La organización de redes de soporte social para monitorear a adultos mayores y personas con discapacidad severa asegura que la ayuda llegue oportunamente a estas poblaciones.

Finalmente, las autoridades entrantes deben comprender que la campaña ya culminó y la efectividad operativa requiere de la coordinación interinstitucional con ministerios, la policía y las fuerzas armadas, el sector privado y la sociedad civil, pero sobre todo con los equipos salientes, para que la transición no afecte nuestras vidas.

Más en Opinión

Cerrar brechas con lo que ya tenemos

Nuevos alcaldes, mismos desafíos

Hay capital mirando al Perú

Salario mínimo: entre la política y la evidencia

Formalidad a la peruana

El Niño y el menos común de los sentidos

Contenido GEC

Contenido GEC