ÓSCAR BERMEO OCAÑA

Masculino y femenino. Dos palabras usadas para enunciar los géneros que nos identifican en la sociedad. Desde temprana edad, colores, frases, gestos y otros guiños contribuyen a delinear los comportamientos que debemos aprehender. El imaginario de lo que corresponde a hombres y mujeres nos llega a todos sin cuestionamientos.

Partiendo de aquella premisa, Pachi Valle Riestra y la poeta Marita Troiano, a modo de un empírico estudio de género, salieron a las calles para interrogar a hombres y mujeres, grandes y chicos, ricos y pobres, sobre cuáles son los prototipos del hombre y la mujer limeña.

La información recopilada inspiró a la conocida bailarina para dar rienda suelta a De pichangas y muñecas, un montaje de danza que aborda decididamente aquellas sólidas, y aparentemente inquebrantables, construcciones sociales.

Quizás lo tenga recurrente en mí, pero es un tema que me interesa, me preocupa, me fastidia, me apasiona. Tengo tanto que decir sobre ese tema. Definitivamente, me he sentido estimulada en el proceso creativo. Es más, siento la necesidad de hacer una trilogía, porque es imposible abordar todas las aristas en un solo espectáculo, anota Pachi.

La pieza se divide en dos partes. En la primera mitad, diez bailarines (cinco hombres y cinco mujeres) se recrean situaciones, imágenes y acciones que responden a los estereotipos masculinos y femeninos en la sociedad. Pelotas de fútbol y muñecas son algunos instrumentos que aparecen para reforzar esas preconcepciones.

Luego la obra se torna menos explícita y más subjetiva. La performance evoca algunos conflictos internos que los patrones culturales gestan en hombres y mujeres.

Es muy difícil desligarnos de las construcciones sociales. Sirve haber vivido en culturas distintas porque de pronto interviene el deseo y la razón de actuar de manera más independiente o seguir en esta especie de roles comunes, predefinidos. Pero aún creo que siempre afloran. Nos la meten desde chicos, en qué te regalan, cómo te hablan, todo tiene que ver en si eres hombre o mujer. Nos condicionan a tener gustos por determinadas cosas, apunta Valle Riestra.

La pieza, ganadora de la convocatoria Residencias de Danza Gran Formato 2013, que impulsa la Municipalidad de Lima, se presenta como el gran estreno del Festival de Artes Escénicas de Lima (FAEL 2013).

NUEVO LUGAR EN LA PISTA Alejada de la danza profesional debido a una lesión en la rodilla derecha, Pachi se aboca a su carrera de directora y maestra. “De pichangas y muñecas” supone uno de sus mayores retos en estos tiempos.

En enero me voy a operar. Los médicos dicen que me voy a sentir mejor, pero no creo que pueda volver a bailar profesionalmente, y aunque pudiera, no lo haría. Fue una lindísima y maravillosa etapa pero también agotadora [risas]. Bailar en una clase, en una discoteca, eso sí lo seguiré haciendo porque me encanta, pero la etapa profesional, con lesión o sin lesión, ha llegado a su fin, apunta.

La danza le guarda nuevos desafíos. Pachi está lista.