La enorme fama de Michael Jackson también tuvo un lado difícil: la constante exposición pública hizo que el cantante fuera extremadamente cuidadoso con las personas que tenía cerca. Según el relato de uno de sus antiguos guardaespaldas, esa desconfianza llegó al punto de llevarlo a crear una peculiar prueba para comprobar quién realmente era leal a él y a su familia.
Durante los años de mayor popularidad del artista, sus hijos Prince y Paris estuvieron prácticamente siempre protegidos de las cámaras. Jackson llegó a cubrirles el rostro con máscaras cuando aparecían en público, en un intento por mantenerlos alejados de los fotógrafos y preservar parte de su infancia.
Matt Fiddes, empresario británico de artes marciales, asegura que comenzó a formar parte del equipo de seguridad de Jackson a comienzos de los años 2000. Según su versión, no necesitaba trabajar para el cantante por dinero y decidió ayudarlo porque consideraba que estaba lidiando con una enorme presión debido a su fama.
Pero, de acuerdo siempre con lo dicho por Fiddes, Jackson tenía motivos para no confiar ciegamente en las personas que trabajaban para él.
El exguardaespaldas contó en una entrevista con el canal de YouTube The Art of Dialogue que el cantante habría utilizado una estrategia bastante inusual para comprobar quién podía mantenerse de su lado.
Una supuesta oferta de $1.3 millones
Fiddes relató que, aproximadamente tres años después de comenzar su amistad con Jackson, recibió una llamada inesperada. Del otro lado de la línea había un hombre que afirmó trabajar como periodista para el desaparecido tabloide británico News of the World.
La propuesta que recibió era extraordinaria: según Fiddes, el supuesto reportero le ofreció $1.3 millones a cambio de fotografías claras y sin máscaras de Prince y Paris. El objetivo habría sido conseguir imágenes exclusivas de los hijos del cantante.
Fiddes asegura que la oferta no le interesó y que, por el contrario, reaccionó con enojo. Rechazó inmediatamente el dinero, reprendió al hombre que lo llamó y terminó la conversación.
Después intentó comunicarse con Jackson para advertirle sobre lo que consideraba una nueva estrategia agresiva del tabloide.
Jackson terminó revelando el verdadero motivo
Cuando finalmente logró hablar con el cantante unos días después, Fiddes esperaba que Jackson estuviera preocupado por el supuesto intento de conseguir fotografías de sus hijos; sin embargo, la reacción que describe fue completamente diferente: asegura que el artista comenzó a llorar.
“Gracias, amigo, realmente lo aprecio”, le habría dicho Jackson, según el relato del guardaespaldas.
Fue entonces cuando, de acuerdo con Fiddes, Jackson le reveló que el periodista nunca había existido. La llamada habría sido una operación organizada por el propio cantante, quien supuestamente había alterado considerablemente su voz para hacerle creer a Fiddes que estaba hablando con un reportero.
La intención, siempre según la versión del exguardaespaldas, era comprobar si estaría dispuesto a entregar información privada sobre sus hijos a cambio de una enorme cantidad de dinero.
Fiddes sostiene además que Jackson habría utilizado una estrategia similar con otros integrantes de su equipo para identificar posibles informantes.
Al rechazar la oferta, el guardaespaldas habría superado la prueba y ganado todavía más confianza por parte del cantante.
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