Se acabó el Menú de Inicio, viene ahora la interfaz de mosaicos de color y multitud de apps para smartphones y tabletas: a primera vista, Windows 8 es un nuevo comienzo, a partir de cero, de este sistema operativo de Microsoft. Pero muchas de las novedades no son, al parecer, otra cosa que cosmética. Y el nuevo sistema, que sale a la venta el 26 de octubre, exige un nuevo al usuario un período de acostumbramiento.

Un escritorio vacío, una barra en la parte inferior de la pantalla y un botón de inicio para lanzar los programas. Tal fue la presentación inicial de todos los sistemas operativos a partir de Windows 95. Windows 8 rompe con esa tradición, al menos a primera vista. En lugar de pequeños iconos, ahora hay mosaicos en gran formato y, junto a los programas, las apps ya conocidas por smartphones y tabletas. El botón de inicio ya no existe.

En su manejo, la nueva pantalla de inicio es tan sólo una imitación de Windows 7, dice Wolfram Gieseke, experto en Windows. Tras la nueva óptica de mosaicos se oculta la vieja interfaz de Windows, que sigue siendo alcanzable mediante la combinación de la tecla Windows y la letra D. Muchas cosas las puedo seguir haciendo igual que antes, afirma Gieseke, autor de varios libros sobre el sistema Windows.

La explicación de las innovaciones está sobre todo en el avance triunfal de las tabletas y en general de accesorios portátiles. Dentro de un par de años se venderán quizás más tabletas que ordenadores normales, y Microsoft tiene que adelantarse a ello, dice el experto.

Windows 8 es un intento de crear un sistema operativo unificado para computadoras de escritorio y tabletas. Con él sale también al mercado la variante Windows RT, dedicada a los microprocesadores ARM, chips de bajo consumo energético usados principalmente en tabletas. En el curso de este año deben salir al mercado asimismo los primeros smartphones dotados con el sistema Windows Phone 8.

Si en todos sus accesorios el usuario elige Windows como sistema operativo, será favorecido por el mismo servicio. Pero, por otra parte, los monocultivos en servicios operativos representan también un riesgo de seguridad, advierte el profesor Harald Görl, de la universidad del ejército alemán en Múnich. Puesto que la base técnica es la misma, ofrece una más amplia superficie de ataque para el malware, dice. Teóricamente se incrementa el peligro de que un virus bien programado pueda alojarse al mismo tiempo en todos los accesorios de un usuario.

Puesto que todas las nuevas versiones de Windows poseen la misma interfaz, Windows 8 ha sido también optimizado para el manejo táctil. Por ello, Wolfram Gieseke recomienda actualizar al nuevo sistema a todos los usuarios que ya posean una pantalla táctil, un ordenador all in one o un laptop con pantalla táctil: Aquí se ha dado sin duda un paso cuántico hacia delante, dice. Naturalmente, Windows 8 puede seguir siendo usado de forma natural con ratón y teclado, aunque ello precise de un ligero tiempo de acostumbramiento.

Porque, aunque tras la nueva pantalla Inicio se oculte el ya conocido escritorio, el manejo con las nuevas mosaicos necesita un poco de práctica. Así, el pasar de una ventana a otra sin una barra de tareas es ahora muy diferente. Y muchas importantes funciones solo aparecen cuando se pone el cursor del ratón en una esquina bien determinada de la pantalla.

Los expertos de la revista alemana de computación ct se mostraban muy poco entusiasmados por el manejo del ratón en la prueba de la nueva interfaz en la versión beta de Windows: incómodo y muy poco intuitivo. Aquí hay algo fuera de lugar, dice el redactor Axel Vahldiek, quejándose sobre todo del manejo del ratón: induce a confusión si no se pone consecuentemente atención a dónde hay que clicar.

Además de la interfaz, Windows 8 contiene otras novedades, aunque la mayoría sólo interesan al usuario avanzado, dice Vahldiek. No obstante, de interés general son el set de reconocimiento de voz, a ser instalado posteriormente, y el mejor respaldo a la norma USB 3.0.

Con Windows 8, la computadora funciona notablemente más rápido. Esto se debe a que, al apagarse, el sistema operativo deposita parte de la memoria en el disco duro. Al reiniciarse, el programa sólo tiene que leer esas informaciones, cosa que ocurre más rápido, al no necesitar cargarse enteramente de nuevo. Para quien esto no sea importante, no necesita pasarse a Windows 8, dice el experto.

En todo caso, la mayoría de los usuarios entrarán en contacto con Windows 8 cuando adquieran una nueva computadora. Las primeras computadoras con el nuevo sistema saldrán a los escaparates el 26 de octubre, según anunció Microsoft. Quien quiera tener solo el sistema operativo deberá comprar una actualización online de Windows 7, XP o Vista a la versión Windows 8 Pro, que en Estados Unidos se venderá a 40 dólares (unos 31 euros). Por su parte, quien compre una computadora con Windows 7 entre el 2 de junio de 2012 y el 31 de enero podrá adquirir la actualización a la versión pro de Windows por 15 euros.

En comparación con la versión básica, Windows 8 Pro ofrece algunas funciones de red adicionales y un programa de codificación de datos. El programa Windows Media Center solo viene con la versión Pro. En todo caso, independientemente de la versión, el nuevo sistema Windows se nuestra modesto en cuanto a las exigencias de hardware: allí donde funcione Windows 7, funcionará también Windows 8 sin problemas. Quien quiera convencerse podrá probar el nuevo sistema operativo sin costo hasta el 15 de enero de 2013: Microsoft ofrece por Internet la llamada versión Release Preview, casi idéntica al programa final.

TAGS RELACIONADOS