La Organización Mundial de la Salud (OMS) aprobó esta semana la homologación de urgencia para la vacuna china contra el COVID-19 de Sinovac, que se usa en 22 países.
MIRA: Solo uno de los linajes de las variante del coronavirus detectada en India es “preocupante”
Este procedimiento contribuye a que los países que no tienen medios para determinar si un medicamento es eficaz e inocuo, puedan acceder más rápidamente al mismo; y también permitirá que el sistema Covax -puesto en marcha por la OMS con otros socios para repartir vacunas contra el COVID-19 en países desfavorecidos- pueda contemplar dotarse de más vacunas.
MIRA: COVID-19: ¿Qué necesitaría el Perú para comenzar a fabricar vacunas?
MIRA: Qué se sabe del laboratorio de Wuhan en China que Estados Unidos investiga como posible origen del coronavirus
La vacuna china de Sinopharm utiliza la tecnología de virus inactivado; es decir, se usa versión del SARS-CoV-2 que es inactivada en el laboratorio. Esa versión del virus que no produce enfermedad es inoculada con la vacuna. El organismo la detecta y genera una respuesta inmune en contra del coronavirus. De este modo, la persona estará preparada para afrontar una infección real del COVID-19.
MIRA: Canadá aprueba mezclar las dosis de las vacunas de AstraZeneca y Pfizer
Hace unas semanas, el Grupo Asesor Estratégico de Expertos en Inmunización (SAGE) de la OMS publicó información entregada por el laboratorio chino Sinopharm sobre su vacuna. Su eficacia reportada se sitúa en 78,1% para prevenir enfermedad sintomática en personas de entre 18 y 59 años y 78,7% para evitar hospitalizaciones.
La vacuna, hecha con los primeros linajes del SARS-CoV-2, fue desarrollada por el Instituto de Productos Biológicos de Beijing. Los ensayos clínicos se realizaron en Jordania, Egipto, Bahréin y Emiratos Árabes Unidos. También se lleva a cabo un estudio de fase III en el Perú, pero su información aún no ha sido incluida en la evaluación de la OMS.
Síguenos en Twitter:
Contenido GEC
Contenido GEC
Contenido GEC