Martes, 23 de enero de 2007
Destruyen arte rupestre con maquinaria pesada del Estado


Los vestigios forman parte ahora de las defensas de un puente sobre el río Chancay



Hermosos grabados que durante los últimos 4.000 años permanecieron intactos en las faldas del cerro Garraspiña quedaron convertidos en simples rocas que ahora forman parte del refuerzo de la base del puente Tablazos en Chongoyape.

El hecho se produjo durante la última semana, para lo cual se utilizaron dos palas mecánicas de la Dirección Regional de Agricultura de Lambayeque que se instalaron en el sitio arqueológico, utilizado como cantera para extraer material.

Estos trabajos forman parte de un programa de mitigación de desastres por el fenómeno El Niño que se realizan en la cuenca del río Chancay.

Tras una visita a la zona, el arqueólogo Ignacio Alva, del Museo Tumbas Reales de Sipán, comprobó que la maquinaria pesada había destruido decenas de petroglifos que datan del período Formativo, además de terrazas habitacionales y cementerios de las culturas Lambayeque, Chimú e Inca.

Hasta las primeras horas de ayer, una de las máquinas continuaba removiendo las enormes rocas; sin embargo, al notar la presencia de este Diario, el ingeniero residente ordenó paralizar las labores hasta que peritos del Instituto Nacional de Cultura de Chiclayo realizaran una inspección en la zona.

El yacimiento arqueológico cerro Garraspiña se ubica en la margen derecha del río Chancay, tres kilómetros al este del repartidor La Puntilla del sistema de riego Tinajones y a unos 300 metros de la carretera que conduce a Chongoyape.

"La gravedad de los hechos obliga a las autoridades a investigar este caso a fin de sancionar a los responsables de este daño al patrimonio", dijo Alva.

Garraspiña es uno de los más importantes yacimientos arqueológicos de la región, que comprende petroglifos, terrazas, murallas, cementerios y plazas.

Las manifestaciones de arte rupestre, como las del cerro Garraspiña, son las primeras expresiones de las sociedades primitivas, ante las cuales existe un renovado interés por parte de la comunidad científica mundial.

"La existencia de los petro--glifos y vestigios preíncas en la zona fue conocida por primera vez gracias a las exploraciones que en los últimos meses realizó el ciudadano Francisco Díaz", recordó Alva.

EL DATO
No aprenden

No es la primera vez que maquinaria pesada del Estado destruye vestigios de esta naturaleza y magnitud. Hace algunos años, lo mismo ocurrió en los sitios arqueológicos de Boliches y Huaca Blanca.





¿Alguna entidad estatal le ha exigido un cobro por un reclamo o apelación? Denuncie.
4 Deje su mensaje


Copyright Empresa Editora El Comercio S.A.
Derechos reservados
Contáctenos

Edición impresa