
Por Marienella Ortiz Ramírez
Mientras sus amigos, que estudiaron con él la carrera de Economía y Finanzas en una universidad de Boston, son empleados en prestigiosos bancos de inversión, Luis Humberto Goyzueta --que nació hace 31 años en EE.UU., pero creció en nuestro país porque sus padres son peruanos-- decidió ser su propio jefe y formar sus empresas utilizando como herramienta el globalizado mercado de capitales estadounidense.
Hoy tiene al menos tres empresas y vive el 50% de su tiempo en Nueva York, 30% en el Perú y 20% en Europa para mantener reuniones con los accionistas de sus compañías, que cotizan en la Bolsa de Nueva York. Como director de la firma norteamericana Pure Biofuels, inició esta semana en Ventanilla la construcción de su gran sueño: una planta de biodiésel.
¿Cómo así ingresó en el negocio del biodiésel?
Vi la oportunidad en el Perú. Yo ya tengo una pequeña planta de biodiésel en Chorrillos y se me ocurrió lanzar ese mismo concepto a una escala mayor, en el ámbito de los mercados de capitales norteamericanos.
¿Esa planta en Chorrillos ya produce biodiésel?
Sí, vendo el biodiésel localmente. Los insumos que uso son los aceites de palma y de pepa de algodón. Esa planta ya tiene algo más de 2 años y medio. Es un negocio aparte.
¿Es algo muy pequeño?
Esto me permitió ganar experiencia para conocer el mercado del biocombustible. Es una planta que procesa 10.000 galones diarios de biodiésel.
¿Y ahora, con la planta que estáen construcción en Ventanilla, cuánto van a generar?
Serán 150.000 galones diarios, para empezar. Es un salto grande.
¿Cuándo se dio cuenta de que podía dar ese salto?
Hace como año y medio. Lo que me impulsó a llevar el negocio a mayor escala fue el precio internacional del petróleo (que estaba) en crecimiento. Además, el negocio era lucrativo y decidí salir a los mercados de capitales extranjeros para conseguir dinero.
¿La empresa (Pure Biofuels) es estadounidense?
Es estadounidense y dirigida por empresarios peruanos. Fue constituida en Nevada, su oficina corporativa está en Los Ángeles. En el Perú tenemos nuestras oficinas en San Isidro.
¿Por qué fue mejor constituirla en EE.UU.?
Porque me permitía ingresar al mercado de capitales. De esta forma, a través de una compañía madre, levanté el capital para invertirlo en el Perú.
¿Fue la primera vez que tuvo un acercamiento con el mercado de capitales de EE.UU.?
Ya lo había hecho para un proyecto de minería en Argentina. Hay una mina de uranio que estamos construyendo allá. Esa empresa, de nombre Urex Energy, no es parte de Pure Biofuels. Es otra que he formado y que ya cotiza en la bolsa de EE.UU.
Así repitió la experiencia para Pure Biofuels...
Lo que quiero recalcar es que existen nuevos mecanismos de financiamiento en el mercado de riesgo en EE.UU., como es el denominado 'reverse take over', que yo usé para este proyecto.
¿En qué consiste?
Si ya tienes una empresa estadounidense, un cascarón (la empresa aún no tiene operaciones) que ya cotiza en bolsa como Pure Biofuels, que está en las bolsas de EE.UU. y de Fráncfort, entonces presentas un buen proyecto y haces que las empresas estadounidenses compren acciones a la subsidiaria (en este caso en el Perú) a cambio de nuevas emisiones. Como la empresa madre ya cotiza en la bolsa, entonces es fácil captar capitales de riesgo y obtener el dinero. La empresa está financiada por ocho fondos de inversión y varias empresas individuales.
¿Cuánto dinero pudo levantar de esa manera?
Ese monto es confidencial, pero ya tenemos el proyecto financiado. Cuando requiera de nuevas inversiones voy a acceder a nuevos capitales. Una operación de esa naturaleza en el Perú sería imposible.
Por lo que me comenta, no es algo complicado y es una buena salida para capitalizar muchas empresas peruanas.
No, lo que se requiere es un buen proyecto y un buen equipo de gerencia. Lo que pasa es que el 'reverse take over' es una forma de captar dinero muy rápidamente, incluso todas las mineras junior que hay en ese país se crearon con ese mecanismo. Este es un instrumento para empresas medianas o que recién empiezan y se hizo muy famoso en Vancouver. Viví en Vancouver ocho años y ya lo conocía. Esta es la segunda empresa que lanzo a la bolsa.
Pero ayuda el hecho que el negocio del biocombustible pasa por un buen momento en el mercado internacional.
Sí, por el tema del petróleo caro y, además, el biodiésel tiene un impacto ambiental favorable.
Con este proyecto de biodiésel producirán 180 mil toneladas al año. ¿Cubrirá la demanda del mercado automotor?
No, es un primera etapa pero mi idea es ir captando lo más que se pueda del mercado local.
¿Cómo observa la competencia en este mercado?
El grupo Romero tiene su proyecto, el grupo Herco tiene el suyo bien avanzado, el mercado de biocombustibles es tan amplio que la competencia no es competencia, sino un apoyo.
Además de la inversión por un máximo de US$75 millones, en la planta de biodiésel, ¿qué otras inversiones tendrán que hacer?
Estamos detrás de la concesión de un terreno de 10.000 hectáreas en Pucallpa para el cultivo de palma aceitera y así poder abastecernos con insumos propios. Claro que el proyecto madura recién al cuarto año. El objetivo es cultivar 40.000 hectáreas de palma aceitera para abastecernos. Eso implica una inversión de US$100 millones, considerando los cultivos y la planta de refinación.
Además de la canola, que será provista por el programa Sierra Exportadora, ¿con qué producirán el biodiésel?
Vamos a importar de Centroamérica aceite de palma, más o menos el 70% de lo que consumiremos.
¿El negocio del etanol no les interesa?
En este momento evaluamos un proyecto de etanol en el norte del Perú con caña de azúcar. La idea es que sea para el mercado interno. Estamos esperando si se toma la decisión de exonerar al etanol del ISC. De esta forma, estaríamos especializados en todo lo que son combustibles limpios.
Por lo general, los empresarios peruanos se quejan de la gestión estatal. ¿Ese es su caso?
No, de hecho no hubiera podido colocar fondos si el Perú no hubiera sido bien visto en el mercado internacional.
¿Para formar la empresa requirió algún apoyo familiar?
No, esto ha sido mi impulso, pero mi padre y madre son mis mentores. Desde siempre han cuestionado mi edad (juventud), pero tengo caminando a mis empresas desde hace tres años (desde los 28 años).
¿Sus compañeros de clase de la universidad también están creando empresas?
No.
¿Dónde están ahora?
La mayoría trabaja en bancos de inversión, casi todos.
¿Se imagina como un empleado de una gran corporación o de la banca de Nueva York?
No.
¿Lo ha intentado?
Sí, pero cuando era muy chico. No me gustó.
¿No le gusta que le ordenen?
No (risas). Es una cuestión de personalidad. Prefiero dirigir. Estuve como analista en una empresa de telecomunicaciones, BC Tel (en EE.UU.), y no me gustaban los horarios
Pero con este proyecto no debe tener horarios fijos
Pero es mi tiempo, yo lo manejo. Yo veo mis negocios como a mis hijos, son mis engreídos, los veo crecer por mi propio esfuerzo.
¿Cuál es su máximo anhelo?
El cielo es el límite. Esta empresa puede ser la productora más grande de Sudamérica en biodiésel. Pienso lograrlo en los próximos tres o cuatro años.
LA FICHA
Nombre: Luis Humberto Goyzueta.
Profesión: Economista.
Edad: 31 años.
Situación familiar: Soltero.
Cargo: presidente del directorio de Pure Biofuels.
Experiencia: Además de formar Pure Biofuels, preside la compañía estadounidense Urex Energy, con una subsidiaria en Argentina. También tiene un negocio de biodiésel en Lima (Chorrillos).
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