PORTUGAL. DIECISIETE DÍAS DESAPARECIDA

Ni rastro de niña británica a pesar de ayuda y compasión internacional

Ochenta millones de personas han entrado a la página web de Madeleine. Padres han recibido el apoyo de famosos como Rowling y Beckham

LONDRES/MADRID [DPA] "Esa niña tan dulce era Madeleine". Una turista noruega no tiene ninguna duda. Según relató a la policía, en Marruecos vio a la niña en una estación de servicio. La pequeña le decía a un hombre de cabello oscuro: "¿Puedo ver pronto a mi mamá?". El encuentro se produjo hace aproximadamente dos semanas. Después, cuando la mujer vio en Europa las imágenes de la pequeña McCann, se dio cuenta de todo, contó.

Pese a lo preocupante de este indicio, para los investigadores fue uno más de una infinidad de los recibidos desde numerosos países. Hasta ahora, ninguno se reveló como pista seria. Mientras en todas partes los hombres que llevan a sus hijas o nietas rubias de la mano son mirados con desconfianza, cada día crece el miedo a que la pequeña Maddy desaparezca para siempre, como pasa cada año con cientos de niños en Europa.

Diecisiete días después de que la angelical niña de grandes ojos de color gris verdoso fuera secuestrada en un apartamento turístico en Praia da Luz, en el sur de Portugal, la campaña para buscarla sigue en marcha. Y el número de visitas a la página web dedicada al tema aumentó a ochenta millones.

Pero los primeros equipos de cadenas de televisión internacionales desplazados a Praia da Luz, donde Madeleine desapareció el 3 de mayo, ya hicieron sus maletas. "La historia está muerta si no ocurre algo pronto", comentó un periodista británico.

"Don't You Forget About Me" ("No me olviden"), cantó el sábado el grupo musical Simple Minds sobre las conmovedoras imágenes de la pequeña que se emitieron en dos gigantescas pantallas de video antes del partido de la final de la copa inglesa de fútbol y en el entretiempo en el estadio de Wembley. Las imágenes hicieron callar a 90.000 aficionados al fútbol por aproximadamente dos minutos.

En el caso del secuestro de un hijo, los padres reaccionan de manera muy diferente. Algunos esquivan a los medios porque no quieren mostrar su dolor. O porque temen que los secuestradores puedan verse impulsados a cometer acciones incalculables. Otros recurren a propósito a los medios de comunicación.

En Estados Unidos hay buenas experiencias en ese sentido. Desde el 2003, se puede decretar en todo el país el llamado plan de alerta ámbar en el caso de secuestros de niños. La población rápidamente ve las imágenes del menor secuestrado y escucha por radio los llamados de ayuda.

La alerta ámbar (ambert alert) recibe su nombre de la pequeña Amber Hagerman, secuestrada y asesinada en Texas en 1996. Sus padres lucharon posteriormente por campañas públicas inmediatas tras un secuestro.

Pero una búsqueda masiva demasiado grande y quizá demasiado agitada puede ser perjudicial. En Estados Unidos solo la policía decide si declara la alerta ámbar.

En el caso de Madeleine, fueron sus padres quienes decidieron la movilización de millones, con ayuda de famosos como la creadora de Harry Potter, Joanne K. Rowling, y el futbolista David Beckham, con donaciones millonarias y con el apoyo de decenas de consorcios internacionales, desde British Petroleum hasta McDonald's y Vodafone.

El matrimonio de médicos británicos Kate y Gerry McCann, ambos de 38 años, se sorprendió de la avalancha de compasión mundial sin precedentes que desató. Y quizá también por el hecho de que en Portugal hubiera reacciones críticas.

"El secuestro se convirtió en espectáculo", dijo el experto en medios Francisco Rui Cádima. El jefe de la policía criminal, Alípio Ribeiro, considera que el revuelo, que lógicamente no pasa desapercibido para los agresores, pone en riesgo las investigaciones.

Fátima Campos Ferreira, en cambio, cree que los medios ayudan a presionar a las autoridades. "Lamentablemente las cosas en Portugal solo funcionan si existe una presión semejante", dice esta profesora de autoescuela.

EN PUNTOS
Una gran movilización
A National Express, la mayor compañía británica de ómnibus, anunció que distribuirá retratos de Maddy en las estaciones de los 27 países de la red Eurolines, que comunica más de mil ciudades europeas.
B Numerosos medios de comunicación británicos han propuesto recompensas por cualquier tipo de información. El total de las ofertas supera los cuatro millones de euros.
C Un británico de 33 años que vive cerca del complejo hotelero en el que la pequeña desapareció, e identificado por la prensa como Robert Murat, fue inculpado el martes.
D La policía precisó, no obstante, que no disponía de elementos suficientes para arrestarlo. Al día siguiente, uno de sus conocidos, el ruso Serguei Malinka, fue interrogado.