El informe del domingo. AIRE LIMPIO PARA TODOS
El 80% de la contaminación del aire de Lima tiene su origen en el viejo parque automotor. Medición de El Comercio evidencia incremento de la polución
Por Nelly Luna Amancio
El médico le ha dicho a don Zózimo que si quiere evitar ese malestar en la garganta no debe visitar el centro de Lima. Le ha explicado, con total naturalidad, que sus afecciones están vinculadas a la contaminación del aire producida en un 80% por el parque automotor. Si él, a sus 80 años, pudiera ver --con la ayuda de un microscopio-- qué contiene el aire que se respira en el cruce de la avenida Abancay con el jirón Cusco, observaría cómo millones de partículas asociadas al plomo, azufre u otros contaminantes lidian por entrar a sus fosas nasales. Probablemente así don Zózimo entendería mejor lo que el médico intenta decirle: que hace mucho el aire de Lima es un problema de salud pública y esta situación empeora cada año.
CRECE LA CONTAMINACIÓN
De forma similar a julio del 2005, este Diario contrató los servicios de un laboratorio privado, certificado por Indecopi, para evaluar la calidad del aire en cuatro zonas de la ciudad: Cercado de Lima (cruce de la Av. Abancay con el jirón Cusco), Miraflores (cuadra 3 de la Av. Larco), Comas (Av. Túpac Amaru, al costado del colegio Estados Unidos ) y Lurín (Huertos de Villena). Una vez más los resultados fueron poco alentadores. Los niveles de contaminación se mantienen en estos tres últimos distritos pero se incrementó ligeramente en el Cercado de Lima, donde casi triplica lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El contaminante más tóxico del aire de la avenida Abancay mide 2,5 micras (PM2,5), una partícula 20 veces más pequeña que la hebra de un cabello. Tan minúscula que atraviesa sin inconvenientes las fosas nasales y se almacena en alguna parte del sistema respiratorio, pudiendo desencadenar infecciones respiratorias agudas, asma o cáncer.
La medición de El Comercio encontró en este punto 69 microgramos de esta partícula por cada metro cúbico de aire (ug/m3). Hace dos años, sin embargo, durante la primera evaluación realizada por este Diario, se encontró 67 ug/m3. Este último resultado confirma un crecimiento de los niveles de contaminación atmosférica en Lima.
Lo más preocupante de la última evaluación es que se está ampliando la brecha con los límites máximos recomendados por la OMS en sus últimas guías (2005): 20 ug/m3. El Cercado, entonces, tiene una contaminación más de tres veces superior a los niveles sugeridos por autoridad en salud.
La medición que realiza la Dirección General de Salud Ambiental (Digesa) en la Av. Abancay --cinco veces por semana-- no solo confirma el incremento de la polución, sino incluso arroja niveles más alarmantes. Según la entidad, la concentración promedio mensual de estas partículas alcanzó el mes de abril 94 ug/m3: casi cinco veces más partículas tóxicas de lo que la OMS señala. Estos valores representan, en comparación al año pasado, un incremento de la contaminación en casi un 29%.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ya había advertido el año pasado que Lima es más contaminada que ciudades como México o Santiago de Chile.
Un estudio del Consejo Nacional del Ambiente (Conam) determinó hace dos años que la contaminación por partículas --cuatro veces más grandes que las PM2,5-- ocasionaban más de tres mil muertes por año. ¿Qué no podrán desencadenar, entonces, las partículas de 2,5 micras si estas se almacenan en nuestros alveolos pulmonares?
Una investigación que se prolongó por catorce años en Estados Unidos concluyó que este contaminante está asociado al aumento de la mortalidad en un 26%. Asimismo, otro estudio en México señala que un aumento de apenas 10 ug/m3 de PM2,5 supone un incremento de 4,7% en la mortalidad diaria por causas respiratorias o cardiovasculares en personas mayores de 65 años.
Y AUMENTA EL PLOMO
La medición solicitada por este Diario también arroja un ligero crecimiento del plomo, aunque aún se encuentra debajo de los Límites Máximos Permisibles (LMP) recomendados por la OMS, establecidos en 0,5ug/m3. Este año, el laboratorio encontró 27% más de plomo que en julio del 2005. La evaluación halló en el centro de Lima 0,066 ug/m3 de plomo. Sin embargo, de acuerdo a la vigilancia que realiza Digesa, el promedio mensual de plomo en el mes de junio fue de 0,26 ug/m3, cifra mayor a la de mayo, abril, marzo e inicios de año. Y mucho mayor a los valores registrados el 2006.
Llama la atención el incremento de este metal porque desde el 1 de enero del 2005 el plomo debió ser retirado de los combustibles por orden del Ministerio de Energía y Minas (Minem).
--¿Entonces, de dónde está viniendo el plomo?, preguntamos a Fausto Roncal, director de Ecología y Protección del Ambiente de la Digesa.
-- Lo estamos evaluando. Si los valores crecientes se mantienen este mes, comenzaremos a indagar cuál es la fuente exacta de esa contaminación.
El investigador del Senamhi, José Silva, ensaya una hipótesis: "Dadas las condiciones meteorológicas de Lima, el plomo acumulado durante años en el ambiente difícilmente desaparecerá, es un elemento que circulará constantemente en la ciudad". Aunque el investigador tampoco descarta la posibilidad de que el plomo también pueda ser arrastrado por los vientos desde la vía Evitamiento, por donde circulan las unidades que transportan el plomo hacia el Callao.
Por su parte, la gerencia de fiscalización del Osinergmin, la entidad responsable de fiscalizar que realmente el combustible que se produce en las refinerías y el que se vende en los grifos no contenga plomo, señala que solo han fiscalizado a las refinerías, pues, consideran que "un grifo no tiene incentivo para colocar mayor cantidad de azufre o plomo a las gasolinas".
SALUD EN JUEGO
La prevalencia de enfermedades respiratorias en la ciudad sigue siendo elevada. Se estima que el 26% de la población tiene alguna afección respiratoria. Laura Nayhua, responsable de los riesgos ambientales de la Oficina de Epidemiología del Ministerio de Salud, sostiene que aún no se puede determinar qué porcentaje del total de enfermedades es originado por la contaminación, porque se requeriría de estudios epidemiológicos de largo aliento. Y para eso, según la especialista, necesitaríamos una red de vigilancia permanente, pero asegura que no la hay. "Digesa hace un muestreo pero no es completo". Fausto Roncal niega esta afirmación y dice que las mediciones ahora son diarias y constantes.
Pero no solo se trata de vigilancia. Las entidades involucradas no están cumpliendo con sus funciones y sus compromisos (ver cuadro adjunto). Por ejemplo, la Municipalidad de Lima no logra hasta ahora reordenar el transporte urbano e implementar las revisiones técnicas. "Han priorizado las obras de infraestructura", explica Vitto Verna, jefe de Medio Ambiente de la Defensoría del Pueblo.
Se sabe que a la fecha se discute una nueva propuesta de los Límites MáximosPermisibles para los contaminantes del aire. Este ajuste reduciría los actuales Estándares de Calidad Ambiental, para hacerlos más acorde a lo que recomienda la OMS. También se están incluyendo parámetros máximos para metales como el arsénico, cadmio e hidrocarburos.
4Municipalidad Metropolitana de Lima. No Cumplió. Se le recomendó implementar un plan maestro para reordenar el transporte y controlar las emisiones vehiculares.
4Ministerio de Economía y Finanzas. No cumplió. Se le recomendó incorporar criterios ambientales en la fijación del ISC de los combustibles, incentivando el consumo de combustibles limpios.
4Ministerio de Salud. Cumple en parte. Se le recomendó optimizar la red de vigilancia de calidad de aire en las zonas vulnerables. Digesa ha anunciado la compra de nuevos equipos.
4Ministerios productivos. No cumplieron. Se recomendó establecer los Límites Máximos Permisibles (LMP) para las emisiones del sector pesquero y otras industrias.
4Indecopi. En proceso de cumplir. Se le recomendó adquirir los patrones para realizar la calibración de los equipos que miden la calidad del aire en la ciudad. A la fecha están en proceso de adquisición.
EL DATO
GRIFOS NO INFORMAN
La Ley que regula el contenido de azufre en el combustible diésel (No 28694), promulgada el 2005, señala que el Ministerio de Energía y Minas "dispondrá las medidas necesarias para que los consumidores conozcan las especificaciones del petróleo que adquieren en lo concerniente al contenido de azufre". Sin embargo, hasta el momento el reglamento no ha sido publicado y los grifos no informan al consumidor las características del petróleo que compran.