Muestra fotográfica “San Pedro de los Chorrillos” de Mario Colán.
Muestra fotográfica “San Pedro de los Chorrillos” de Mario Colán.
Ricardo Hinojosa Lizárraga

A veces, una mudanza y un ojo sensible pueden convertirse en el principio de algo. Eso le pasó al fotógrafo (Lima, 1978) cuando llegó a vivir al Malecón de Chorrillos, cerca de la entrada al barrio Alto Perú. Desde allí, pudo observar con detenimiento un lugar que ha servido como fuente de alimento a los peruanos desde tiempos ancestrales. “En este contexto, entre el Club Regatas y todo el resto de la Costa Verde, está la Caleta de Chorrillos, donde la Asociación de Pescadores José Olaya trabaja –cuenta Colán-. Los pescadores tienen larga data ahí, pero mi percepción inmediata fue que su realidad estaba invisibilizada”.

Ya que la playa Pescadores le quedaba apenas a una escalera de distancia, empezó a frecuentar la zona, a observar a los hombres de mar que allí trabajaban, sus rutinas, esfuerzos y carencias. Hacia el 2016, habló con el presidente de la Asociación de Pescadores José Olaya Balandra y solicitó formalmente permiso para hacer visitas esporádicas mientras desarrollaba su proyecto a lo largo de 3 años. Desde el primer día, los pescadores mostraron hacia su trabajo tanta disposición y respeto como Mario hacia el suyo. “Podría decir que la gente se tomó las cosas con alegría y con los días me volví invisible a sus ojos, lo cual es fantástico para un trabajo documental como este”, cuenta el fotógrafo.

En la Costa Verde, largo litoral de la zona metropolitana de Lima, La capital del Perú, subsiste todavía una caleta de pescadores artesanales, junto al club más antiguo y rancio de la oligarquía limeña. Los hombres que aquí trabajan, día a día, sacan pescado a su propio mercado. La mayoria son viejos y es la fuerza de sus brazos la que impulsa sus botes hacia dentro del mar. Este es un intento de contar la historia de la Caleta de Pescadores de Chorrillos, la última frente a una ciudad que ha engullido e industrializado todo.
En la Costa Verde, largo litoral de la zona metropolitana de Lima, La capital del Perú, subsiste todavía una caleta de pescadores artesanales, junto al club más antiguo y rancio de la oligarquía limeña. Los hombres que aquí trabajan, día a día, sacan pescado a su propio mercado. La mayoria son viejos y es la fuerza de sus brazos la que impulsa sus botes hacia dentro del mar. Este es un intento de contar la historia de la Caleta de Pescadores de Chorrillos, la última frente a una ciudad que ha engullido e industrializado todo.
/ Mario Colán Durand

Saberes marinos

Una de las cosas más llamativas que descubrió es que la pesca artesanal es, sobre todo, una actividad de personas mayores. “En esta zona en particular nadie de las generaciones siguientes les ha tomado la posta, lo que significa que la caleta podría “extinguirse”, ya que no hay una valoración social/laboral del trabajo del pescador. Se está convirtiendo en una suerte de actividad pintoresca en la zona”, asegura el fotógrafo. Curiosa paradoja en un país que habla todos los días de su ceviche y otros platos marinos, pero casi nunca de los hombres que los hacen posibles extrayendo los principales insumos para su preparación.

“Esto pasa porque somos un país fracturado, en donde la brecha es muy grande y en donde la batalla del pensamiento práctico la ha ganado el neoliberalismo –asegura Colán-. De ahí que los iconos culturales sean solo emprendedores, grandes empresarios, entre otros, pero hemos perdido totalmente de vista al trabajador, que es quien produce la riqueza. Al productor primario solo lo utilizan en la publicidad para venderte la historia de que muchos productos industriales provienen de la naturaleza. En realidad, nuestros pescadores artesanales están completamente desprotegidos”.

Por ese motivo, consiguió el auspicio de organizaciones como Oceana y CooperAcción –además de la Red de Pesquería Artesanal Sostenible (RedPas)- que están empujando la Ley de Pesca Artesanal que podría ayudar a transformar la situación actual de los hombres que realizan la faena marina. Según Produce, hay más de 55 mil personas que se dedican a la pesca artesanal en el mar peruano. Según un estudio de Ipsos, esta actividad es responsable del 80% del pescado que consumimos los peruanos. “En un contexto de crisis alimentaria, y, sabiendo que el pescador artesanal es fundamental para que en nuestras mesas nunca falte este alimento, es necesario revelar la situación de la pesca artesanal para tomar las medidas necesarias que propicien los cambios en las leyes actuales y mejoras radicales en la fiscalización de las que ya existen”, afirma Colán.

Muestra fotográfica “San Pedro de los Chorrillos” de Mario Colán.
Muestra fotográfica “San Pedro de los Chorrillos” de Mario Colán.

Urgencia de una ley

Basta recordar lo sucedido en enero de este año con el derrame de petróleo en Ventanilla –con grave responsabilidad de Repsol-, para confirmar la precariedad en la que viven los pescadores. Como parte de su proyecto, Colán estuvo en zonas afectadas como las playas de Ventanilla, Ancón o Santa Rosa y vio a la gente desesperada por no poder trabajar en la actividad a la que se ha dedicado toda su vida. Porque no poder trabajar es no poder comer. “El estado está ausente y Repsol no ha cumplido con limpiar lo que ha hecho. Yo me pregunto, si la corriente hubiera llevado el petróleo hacia el sur de Lima ¿No tendríamos todo esto resuelto?”

Para Colán, los pescadores artesanales son los principales guardianes de la sostenibilidad de nuestro mar. Las técnicas que utilizan, muchas de ellas milenarias, nos permiten acceder -de forma sostenible- a los insumos que el mar peruano, uno de los más ricos del mundo, nos ofrece. La vida interior de ese trabajo es la que está retratada en su proyecto y que se expondrá desde este viernes en Barranco.

Muestra fotográfica “San Pedro de los Chorrillos” de Mario Colán.
Muestra fotográfica “San Pedro de los Chorrillos” de Mario Colán.

La urgente Ley está pendiente de discusión en las próximas semanas, aunque el Congreso parece permanentemente distraído en otros temas. Entre las propuestas de reforma que se discutirán se encuentra la protección de las primeras millas de nuestro mar, debido a su importancia en la salud y la sostenibilidad de los recursos marinos, el reordenamiento de la flota pesquera y los mecanismos para evitar la sobre explotación de nuestros recursos. “Estas reformas son necesarias para que los pescadores artesanales puedan seguir contando con una fuente de trabajo y para garantizar que los peruanos sigamos teniendo al mar como fuente de alimento –afirma Colán-. Esta exposición contribuirá a visibilizar el esforzado trabajo que los pescadores artesanales realizan para que los peruanos podamos seguir disfrutando del pescado y otros productos que llegan a nuestra mesa y el impacto que la disminución de las especies pesqueras tiene en sus vidas”.

Muestra fotográfica “San Pedro de los Chorrillos” de Mario Colán.
Muestra fotográfica “San Pedro de los Chorrillos” de Mario Colán.
/ Mario Colán Durand


Además…

Muestra fotográfica “San Pedro de los Chorrillos”

Lugar: El gato tulipán

Dirección: Bajada de Baños 350, Barranco. Va hasta el 16 de octubre

Para más información sobre el crowdfunding de apoyo para el proyecto, escribir a

cameraobscuraperu@gmail.com o en www.mariocolan.com




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