Adrián Galarcep: "Seguiremos acercando el teatro a la gente"
Adrián Galarcep: "Seguiremos acercando el teatro a la gente"
Juan Carlos Fangacio

No tiene una tarea fácil. Con solo 31 años, acaba de asumir la dirección artística de Los Productores, una de las compañías teatrales más exitosas del país en los últimos años. El reto es aun mayor si se toma en cuenta que hereda el puesto que ocupaba Juan Carlos Fisher. Valla alta, pero que Galarcep enfrenta con mucha seguridad y una buena experiencia en el campo de la educación. Este último aspecto, especialmente clave para sus objetivos de formar un público que cada día se vincule más con las tablas.

¿Cómo afrontar el cargo? ¿Planeas seguir el trabajo hecho por Juan Carlos Fisher o imponer tu propia huella?
Primero, lo tomo con humildad y agradecimiento. Yo trabajé en el área de relaciones corporativas del teatro La Plaza hace muchos años, y luego he tenido una relación relativamente cercana, pero he estado mucho más enfocado en el área educativa. He trabajado en dos colegios [Roosevelt y Markham], en el desarrollo de las artes en la edad escolar, así que esto no me lo esperaba, pero me parece un reto hermoso. Admiro muchísimo el trabajo que han hecho Los Productores y Juan Carlos, y mi interés es seguir acercando el teatro a la gente. Además, Juan Carlos no se va, seguirá como director de las obras, pero me deja la posta en el manejo de la marca.

Es fuerte tu faceta de educador. ¿Cómo la conjugas con el teatro?
Trabajar en un colegio te da muchísima estructura. Suenan campanas, funcionas por horarios. Mi primer reto es usar esos mecanismos para destrabar los procesos propios de una situación más bien desestructurada como es el ambiente teatral. Pero al margen de eso, lo que he hecho siempre es teatro. Ya sea con chicos del colegio o con actores que admiro muchísimo y que en algunos casos han sido mis maestros.

¿Pero de qué otras maneras crees que puedes desarrollar la educación en el teatro? No suele discutirse mucho la relación entre la educación y las artes…
Siento que hoy estamos viviendo una revolución en la educación, estamos abandonando un paradigma que tardó mucho en desaparecer: aquel que le da más peso a las ciencias y deja relegadas a las artes. Eso no tiene por qué ser así. Si bien las matemáticas y otras ciencias son importantes, las artes son las que conectan contigo como persona y como cultura. Yo creo ciegamente en la importancia de las artes en la formación del ser humano, más allá de que se vuelvan profesionales exitosos. Es algo que tiene que ver más con ser buenas personas, con tener empatía.

Financieramente a Los Productores parece irles bien. ¿Igual crees que sigue siendo difícil hacer teatro en el Perú?
De todas maneras. Aunque Los Productores han avanzado muchísimo, creo que quienes hacemos teatro estamos siempre en una lucha constante. El otro día leí una frase que decía que el teatro es una de las pocas artes que están muriendo hace 5.000 años. Para hacer teatro siempre hay que luchar. Entiendo que en otros países menos, pero en realidad en todas partes hay que luchar. Los Productores han tenido las obras más exitosas y con más público de los dos últimos años [“Full Monty” en el 2015, “Mamma Mía!” en el 2016), pero lo que más me emociona es que estamos acercando el teatro a la gente. Muchos podrán llamarlo comercial –cosa que no es un insulto–, pero ese público que se emociona y ríe estas obras, después puede buscar opciones más profundas o intelectuales, como quieras llamarlas. Estamos ampliando el espectro.

La compañía repondrá "Las tres viudas" en el Teatro Pirandello desde el 18 de enero.

Es bueno dejar esos estereotipos, ¿no? Encasillar una obra simplemente como comercial o como independiente.
Claro. Para mí tiene el mismo valor poner en escena una obra como “Mamma mía!”, que aquellas que de chicos recién graduados que invierten el poco dinero que tienen en levantar una obra con cartón. Por eso mismo no se puede desvalorizar algo por ser comercial, porque su valor está en acercar el arte a la gente.

¿Estás dejando todos tus otros trabajos para dedicarte a esto?
Sí, estoy dejando todo. Además, es una propuesta que me agarra en un momento especial de mi vida. Pronto me voy a casar, me estoy ordenando. Los últimos 15 años de mi vida los he dedicado a dirigir, a experimentar diferentes propuestas culturales, a trabajar en educación. Se me han abierto muchos caminos que agradezco, pero tener muchas cosas chiquitas es un gasto de energía enorme que ya me está pasando factura. Siento que no he parado. Ahora espero poder reorganizar mi vida y enfocarme solo en Los Productores.

¿Qué novedades tienen para este año?
Cada año, Los Productores trae espectáculos muy reconocidos, pero muy difíciles de poner en escena. Así que si queremos seguir trayendo obras así de grandes, necesariamente tenemos que hacer temporadas más largas también. Por eso es casi una obligación reponer “Mamma Mía!” –cosa que haremos– y porque la gente la pide a rabiar. También volveremos a tener “Toc*Toc”, aunque con la novedad de que la llevaremos de gira por el interior del país. Una de mis prioridades es descentralizar el teatro, abrir nuevos mercados en Arequipa o Chiclayo, trabajar con operadores y productores locales que estén interesados en llevar nuestros formatos. Hay varios que son bien fáciles de mover, y ese es el primer paso para generar un circuito comercial. Pero también estamos apostando por nuevos formatos. Por ejemplo, en agosto traeremos un experimento, una obra iraní llamada “Conejo blanco, conejo rojo”. Seremos una de las primeras compañías latinoamericanas en traerla. Es una obra que siempre tiene a un actor diferente interpretándola. La premisa es que el actor sube al escenario, abre un sobre y allí encuentra la obra. No sabe nada hasta que está frente al público. Tenemos varios nombres que por ahora no puedo mencionar. La idea es que el público comience a identificarnos no solo como una compañía de comedias, sino de otras propuestas.