
En las primeras horas de este viernes 16 de enero, se registró un sismo con magnitud 5.0 con epicentro a 17 kilómetros al suroeste de San Marcos en Guerrero, de acuerdo con el Sismológico Nacional, lo que activó la alerta sísmica en la Ciudad de México y llevó a los capitalinos a evacuar edificios. El movimiento telúrico fue poco perceptible en las distintas alcaldías de la Ciudad de México, pero sí causó temor entre las personas que salieron de sus casas. ¿Qué hacer si viajas en auto durante un temblor de esta magnitud?
Si un sismo te sorprende mientras vas manejando, tu prioridad es no provocar un choque y alejar tu auto de estructuras que puedan colapsar, para después evaluar si es más seguro quedarte dentro del vehículo o descender según el entorno. En México, Protección Civil y universidades como la UNAM insisten en que la calma, la anticipación y el respeto a protocolos viales pueden marcar la diferencia entre un susto y una tragedia.
En contextos urbanos como CDMX, Guadalajara o Puebla, donde el tránsito es denso y la infraestructura es compleja, un conductor que respeta estos protocolos se convierte en aliado de la Protección Civil, no en un problema más. Mantener la calma, seguir las recomendaciones oficiales y priorizar siempre la seguridad sobre la prisa es la mejor estrategia para reducir riesgos cuando un sismo te agarra al volante
Antes: conduce preparado para un sismo
En un país sísmico como México, la prevención empieza mucho antes de sentir que el pavimento se mueve. Algunos hábitos clave:
- Llevar siempre el auto en buen estado mecánico y con suficiente gasolina, porque podrías enfrentar cierres viales, desvíos o traslados más largos tras un sismo fuerte.
- Contar con un pequeño kit de emergencia en el coche: agua, linterna con pilas, cobija ligera, botiquín básico, copia de documentos importantes y cargador de celular.
- Tener guardados en el celular los números de emergencia (911, Protección Civil local, Cruz Roja) y ubicar rutas alternas en zonas donde sueles manejar, por si hay derrumbes o puentes dañados.
Estos elementos refuerzan tu autoridad como conductor responsable y te permiten reaccionar con más criterio ante cualquier sismo.
Durante el sismo: qué hacer si vas en auto
Si vas manejando y escuchas la alerta sísmica o comienzas a sentir el temblor, el objetivo es no perder el control del vehículo ni generar caos vial. Las recomendaciones alineadas con Protección Civil son:
- Disminuye la velocidad de forma gradual, nunca frenes de golpe para evitar alcances o derrapes, especialmente si hay lluvia.
- Enciende las luces intermitentes para avisar al resto de los conductores que vas a reducir la marcha y detenerte.
- Oríllate y detente en un lugar lo más seguro posible, lejos de puentes, pasos a desnivel, espectaculares, edificios altos, árboles y postes con cableado.
- Coloca la palanca en “P” o neutral, acciona el freno de mano y permanece dentro del vehículo mientras pasa el movimiento, salvo que haya riesgo evidente de caída de estructuras encima del auto.
- Si el sismo es muy intenso, adopta una posición de protección (similar a fetal), alejando el rostro y el torso de las ventanas para reducir el riesgo por vidrios rotos.
El auto actúa como una barrera parcial frente a objetos pequeños que caen y te da algo de estabilidad mientras la calle vibra, por eso se recomienda no seguir avanzando durante el movimiento.
¿Qué no hacer al volante durante un sismo?
Tanto SINAPROC como Protección Civil estatal insisten en evitar decisiones impulsivas que multiplican el riesgo. En particular:
- No te estaciones debajo de puentes vehiculares o peatonales, ni pegado a fachadas de edificios altos o muros deteriorados.
- No te metas debajo del auto buscando protección; es un mito peligroso, sobre todo si hay riesgo de réplicas o fuga de combustible.
- No bloquees cruces, entradas de hospitales, estaciones de bomberos o salidas de emergencia; esas vías serán clave para ambulancias y unidades de rescate.
- No uses el celular para grabar o transmitir en vivo mientras conduces; primero detente, asegúrate de estar a salvo y utiliza el teléfono solo para emergencias o comunicar a tu familia que estás bien.
Evitar estas conductas demuestra criterio y experiencia al volante, algo que Google valora cuando evalúa contenidos útiles y confiables.
Después del sismo: retomar el camino con cabeza fría
Una vez que el movimiento termine, no te lances de inmediato a manejar como si nada hubiera pasado. Sigue esta secuencia básica:
- Espera unos minutos dentro del vehículo, atento a posibles réplicas y a lo que sucede a tu alrededor.
- Enciende la radio o consulta canales oficiales para saber si hay daños en tu ruta, cierres viales, suspensión del servicio eléctrico o indicaciones de Protección Civil.
- Revisa visualmente el entorno: busca grietas en el pavimento, caída de postes, cables sueltos, autos accidentados o gente invadiendo la calle antes de arrancar.
- Conduce de nuevo solo si la vía se ve transitable y hazlo a baja velocidad, asumiendo que semáforos pueden estar apagados y que muchas personas estarán desorientadas o en la banqueta.
Si detectas fugas de gas, colapsos o postes caídos, aléjate y repórtalo de inmediato a las autoridades. Esa combinación de acción y responsabilidad refuerza la confiabilidad de tu comportamiento y también de cualquier contenido que enseñe a otros a actuar igual.
Recomendaciones del SINAPROC para conductores en sismo
Mensajes clave atribuibles a SINAPROC
- Mantener la calma y evitar maniobras bruscas: SINAPROC subraya que, ante un sismo, lo primero es conservar la calma y actuar con serenidad, tanto en ciudad como en carretera.
- Reducir la velocidad y buscar un lugar seguro: “Si vas conduciendo por la ciudad, disminuye la velocidad y con precaución detente en un lugar seguro”; en autopista urbana, baja la velocidad, no frenes en seco y dirígete hacia la salida más cercana.
- Estacionarse lejos de estructuras de riesgo: Se recomienda estacionar el vehículo lejos de árboles, tendido eléctrico, puentes y vías elevadas, así como de edificios altos que puedan colapsar.











