Un ataque con bomba perpetrado por extremistas de la mayoría musulmana suní de Pakistán causó la muerte el sábado de 64 personas, incluyendo a niños de una escuela, informó la policía.

Un portavoz de Lashkar-e-Jhangvi, un grupo suní, se adjudicó la responsabilidad por el atentado ocurrido en la ciudad de Quetta, que dejó víctimas fatales en un mercado, una escuela y un centro computacional de la localidad. La policía dijo que la mayoría de los fallecidos eran musulmanes chiíes.

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Francisco Sanz

Mochilas y libros escolares quemados quedaron regados en la calle donde ocurrió el estallido.

La explosión la causó un dispositivo explosivo improvisado adosado a una motocicleta, dijo Wazir Jan Nasir, subinspector general de la Policía en Quetta. Esto es una continuación del terrorismo contra chiíes, añadió.

Vi muchos cuerpos de mujeres y niños, dijo un testigo del incidente en un hospital. Al menos una decena de personas murieron quemadas por la explosión, declaró.

La mayoría de las agencias de inteligencia occidentales consideran que los talibanes pakistaníes y Al Qaeda como la mayor amenaza para Pakistán, un país con arsenal nuclear y un aliado estratégico de Estados Unidos.

Pero funcionarios pakistaníes dicen que Lashkar-e-Jhangvi (LeJ, por su sigla original) está ganando un enorme poderío.