El COER advierte que aquellos que provoquen un incendio pueden ser condenados a prisión. (Foto: cortesía Pallasca Informa)
El COER advierte que aquellos que provoquen un incendio pueden ser condenados a prisión. (Foto: cortesía Pallasca Informa)
Laura Urbina

colaboradora de El Comercio en Áncash

lauraurbinasa@gmail.com

El Centro de Operaciones de Emergencia (COER) de Áncash ha registrado 25 incendios forestales en lo que va del año.

La provincia de Carhuaz sufrió cinco de estos siniestros. Dos han ocurrido en Huari, Recuay, Pallasca, Yungay, Santa, Huaraz, Corongo y Carlos Fitzcarrald. Y uno afectó a Aija, Asunción y Bolognesi. 

En el caso de la zona costera de Áncash, entre Chimbote y Nuevo Chimbote, en los humedales de Villa María, existe una fuerte incidencia de incendios provocados por la quema de la totora. Esto ha ocasionado pérdida de la flora y hábitat de fauna silvestre. 

El COER informó que 267.9 hectáreas de cultivo y pastizales se han perdido debido a los desastres.

El último incendio ocurrió el miércoles en el distrito de Pallasca. Más de 10 hectáreas de pastos naturales fueron afectados en el sector de Shalca. Los comuneros lograron sofocar el fuego. 

Según los especialistas, los incendios forestales generan pérdidas graves y cuantiosas. Las consecuencias son negativas sobre los recursos naturales debido a que destruyen la vegetación, matan la fauna silvestre, eliminan la vida en el suelo, contaminan las aguas y dañan el aire atmosférico. 

Por ello, el COER instó a denunciar a aquellas personas que provocan la quema de cultivos o pastizales. Además, advirtió que los causantes de estos incendios pueden ser sancionados con penas de entre tres y seis años de prisión con prestación de servicios comunales.