Perfecto para el desayuno, un piqueo o la lonchera. Esta receta maravillosa es de mi tía Ana, la hermana de mi suegra.
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Colocar en una olla mediana el aceite de oliva, la cebolla, el laurel, los ajos y la pimienta y cocinar a fuego medio hasta que esté bien cocida la cebolla, no dorada. Luego añadir el hígado y la sal. A la mitad de la cocción del hígado (después de 5 minutos aproximadamente) agregar el vino y esperar que se evapore. Apenas esté cocido el hígado, retirarlo. Enseguida poner la mitad de la mantequilla al fondo del vaso de la licuadora, verter todo lo cocido (menos las hojas de laurel) y agregar la otra mitad de la mantequilla. Licuar completamente y luego colocarlo en un recipiente y refrigerar, ideal de un día para el otro o por lo menos un par de horas. Servir con tostadas, chips, gajos de manzana o crudites.
Nota: si lo quieren para bebés mayores de un año pueden sustituir el vino por agua.
Para más recetas fáciles y ricas para la familia y los más pequeños de la casa síganme todos los lunes en Provecho.
Muchos cariños,
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