Ponche de ácido lisérgico
PAREN EL MUNDO QUE ACÁ ME BAJO
Autor: Fernando Ampuero
Editorial: Estruendomudo
La reedición de "Paren el mundo que acá me bajo" está dedicada a aquellos demasiado jóvenes para recordar que la trayectoria literaria de Fernando Ampuero comenzó años antes de sus colaboraciones con el pintor José Tola o de la publicación de sus narraciones más recientes, como la novela "Puta linda" o la colección de relatos "Mujeres difíciles, hombres benditos".
Tal como indica José Adolph en un comentario reproducido en la contratapa del libro, Ampuero fue el encargado de traer a la narrativa peruana "el olor del LSD", además de, por supuesto, un gusto por el rock y la contracultura juvenil de los años 60, una sensibilidad inédita en la literatura de esos años, que luego sería reciclada (hasta la saciedad) por los jóvenes narradores de los años 90.
Pero es justo indicar que el valor de "Paren el mundo que acá me bajo" no solo está relacionado con la precisión con que tomó la temperatura de su época: "Irse por las ramas" y "El departamento" son dos relatos de impecable factura que se encuentran entre lo mejor que ha escrito el narrador.
La reedición incluye fotos, dibujos y algunos reveladores comentarios publicados en los medios locales en el momento de la publicación del libro, en 1972. Atención, jóvenes, si quieren conocer a Ampuero, este es el mejor lugar para empezar. [Francisco Melgar]
La voz de los jóvenes
DISIDENTES
Autor: varios
Sello: Revuelta Editores
Nacionalidad: Peruana
La guerra de los mundos
EL HOMBRE EN EL CASTILLO
Autor Philip K. Dick
Sello: Minotauro
Nacionalidad: Estadounidense
En "El hombre en el castillo", Philip K. Dick propone un mundo en el que los nazis y los japoneses ganaron la Segunda Guerra Mundial. En él, Estados Unidos de América está divididos en tres zonas: la costa este (administrada por los alemanes), la costa oeste (regentada por los japoneses) y los estados del centro (poblados por seres sin rumbo). Childan, uno de sus personajes, se dedica a vender a sus conquistadores los residuos de su cultura, como si fuesen 'souvenirs' para turistas; otro, un ex soldado sin trabajo, reflexiona sobre las consecuencias de la guerra: la explotación descontrolada de los recursos naturales de América del Sur, la destrucción del continente africano y los tratos con los banqueros de los países neutrales. ¿Les suena conocido? Quizá Philip K. Dick tenía razón. La guerra la ganaron los otros. [FM]